Cómo elegir el mejor heno para nuestro caballo

A la hora de elegir el mejor heno para un caballo es importante tener en cuenta para qué tipo de animal es, la actividad que realiza y repartir la medida que deberá comer en pequeñas raciones diarias.

Para una correcta alimentación, nuestro caballo debe ingerir a diario el equivalente al 2,5 por ciento de su peso corporal, y su comida debe estar compuesta de cereales y forraje. Antes de elegir el mejor heno, es necesario saber que existen dos tipos: el de césped y el de legumbres, el primero es más nutritivo que el de césped y proporciona un porcentaje mayor de calcio y proteínas.

Cada caballo tiene sus necesidades

  • Para elegir el mejor heno para un caballo debe tenerse en cuenta la dentadura del animal, porque es necesario brindar heno que pueda masticar y digerir correctamente. No será lo mismo para un caballo maduro que para uno joven, para animales que realicen un trabajo ligero o se hallen en descanso.
  • El heno ideal será uno que sea bajo en proteínas y alto en fibra; si, por el contrario son animales que de competición o realizan una actividad física exigente, lo ideal será un heno rico en proteínas. En este último caso suele utilizarse la mezcla de heno de alfalfa y ryegrass.
  • Cuanto más maduras son las plantas utilizadas para hacer en heno, más cantidad de caña y pared celular tendrá éste y menos nutritivo será. Este heno no será recomendable para animales en crecimiento, expuestos a una rutina de ejercicios, o yeguas lactantes; pero sin embargo, será ideal para animales maduros.
  • Por el contrario, si la cantidad de hojas que contiene el heno es alta, su valor nutritivo será muy superior al de una planta madura, por tanto, este es el heno ideal para animales jóvenes.

La calidad del heno

  • La clave de un buen forraje está en su aroma y su pulcritud, pero como a veces las apariencias engañan, conviene preguntar exactamente qué tipo de heno se está adquiriendo.
  • Al elegir el mejor heno debe tenerse en cuenta que no venga con trozos de madera o agentes que puedan afectar al animal. Un heno de mala calidad puede traer polvo, moho, suciedades y factores contaminantes para los equinos.
  • Los henos de legumbres, como la alfalfa tienen más proteína que los de fescue; por eso, una nutrición deficiente con heno de legumbres es un indicador de mala calidad en la materia prima utilizada o en el proceso de cosechado y secado. Esto indica que será necesario cambiar de proveedor o aclarar la procedencia del material.
  • Elegir el mejor heno no es lo único importante a la hora de alimentar un caballo, es de vital importancia recordar que el mínimo de comidas diarias para un equino son cuatro, pues los equinos tienden a padecer enfermedades relacionadas con la alimentación.