Cómo elegir el vestido de novia perfecto

Elegir el vestido de novia que se lucirá en la boda no es tarea fácil. Consultar las tendencias y visitar varias tiendas, son algunas claves para conseguirlo.

El escote, el vuelo, la falda, la palabra de honor o la cola son factores que le hacen decidirse a la futura esposa por un modelo u otro. Elegir el vestido de novia no es tarea fácil, sin embargo, no hay que dejarse llevar por los nervios y ser paciente para enamorarse del modelo de nuestros sueños.

Cómo encontrar el vestido adecuado

En primer lugar, hay que disfrutar con la búsqueda del modelo que se va a lucir ese día. Para ello, habrá que relajárse y tener en cuenta qué tipo de vestido es el que buscamos. Así, desecharemos todos los que no se ajusten a nuestras necesidades o bien a nuestro físico, por lo que optimizaremos el tiempo empleado.

 

Si no se tiene una idea preconcebida de cómo va a ser el modelo, para elegir el vestido de novia debemos tener la mente abierta y tener en cuenta que sólo podremos decidir si nos gusta y nos sienta bien probándonoslo. Por lo que si un modelo no nos sienta bien, no fijaremos toda nuestra atención en ese, sino que le daremos una oportunidad a otros.

Echar una ojeada a las nuevas tendencias

Si no nos ha seducido ningún modelo en las tiendas que hemos visitado, podremos consultar revistas, páginas web y foros donde nos haremos una idea de las distintas colecciones y de qué hay en el mercado. Además, para ayudarnos a elegir el vestido de novia es importante que nos acompañe otra persona que aporte un punto de vista objetivo y que nos aconseje.

Qué nos sienta bien

Por otro lado, para elegir el vestido de novia debemos ser conscientes de nuestra propia figura y escoger lo que más cómodas llevemos y lo que mejor nos siente, ya que la novia lo va a llevar durante todo el día. En caso de ser baja, se optará por los vestidos con corte imperio de líneas rectas. Los complementos o los adornos en la zona baja del vestido achatan la figura.

 

En cambio, si existe desproporción entre caderas y pecho, deberá resaltarse la parte que se vea más desfavorecida. Los modelos con escote sobre los hombros aportan elegancia y fija la atención en esa zona del cuerpo, por lo que son aptos para caderas anchas. Si el contamos con bastante pecho se deberá optar por discretos modelos de mangas ceñidas y de faldas con vuelo.