Cómo elegir tu gel de ducha

Aunque la mayoría de gente no se preocupa a la hora de elegir el gel de ducha, no elegir un gel adecuado puede tener nefastas consecuencias para la piel.

El gel de ducha es algo a lo cual se le suele prestar poca atención. Pero no todas las pieles son iguales, y no todos los geles de ducha valen para todas las pieles. Usar un gel de ducha inadecuado puede tener consecuencias nefastas para la piel. Le indicamos cómo elegir correctamente su gel de ducha.

Piel seca y piel grasa

  • Las pieles secas deben elegir un gel de ducha que sea hidratante. Reconocer cuándo la piel es una piel seca es muy sencillo; basta pasar la uña, arañando ligeramente pero sin que se sienta desagradable. Si la piel es seca, quedará un rastro blanco que sólo se eliminará humedeciendo la zona.
  • La piel grasa se reconoce fácilmente, pues cuando se la observa a la luz, presenta un brillo característico. También suele observársele la presencia de pequeños granitos acnéicos.
  • El gel de ducha más adecuado para la piel grasa es el gel con extracto de azufre, si la piel presenta abundantes granitos. Si no, o si tras usar el gel de azufre desaparecen, gel con extracto de menta o eucalipto.
  • Aunque el jabón tradicional en principio parece solucionar el problema de exceso de grasa de las pieles grasas, no se deje engañar por este espejismo. Es un jabón demasiado básico que elimina la grasa agrediendo la piel con fuerza, la cual sufrirá el llamado "efecto rebote", consistente con que la piel se proteja de la eliminación abrupta de grasa produciendo aún más grasa.

Piel normal
La piel normal también requiere cuidados. El gel de ducha idóneo es un gel neutro con pH entre 4,5 y 5,9, que es el pH normal de la piel. Si no usa un gel adecuado, la piel normal se tornará grasa o seca.

El gel de ducha no es champú
Aunque en algunos botes indique "válido para baño y ducha", no use el gel de ducha como champú. El cuero cabelludo y el pelo tienen necesidades especiales que el gel no cubre.