Cómo eliminar el olor a tabaco de los muebles

Una de las tareas más complicadas en la limpieza del hogar es eliminar el olor a tabaco debido a que cuando se impregna en los muebles es difícil sacarlo, sin embargo existen métodos caseros que serán de gran ayuda.

El olor a tabaco suele ser uno de los más indeseados y el que se impregna con mayor facilidad en la casa, inclusive en las paredes y cualquier superficie con la que entre en contacto. Si bien eliminar el olor a tabaco es una tarea difícil, no es imposible, pues existen métodos caseros y productos especializados para combatir este problema, siendo de mucha ayuda cuando se tiene este problema.

Combatir el mal olor del tabaco

Lo primero que se debe hacer para eliminar el olor a tabaco en nuestros muebles será utilizar agua y jabón para dar un lavado tanto en el exterior e interior del mueble, teniendo cuidado de no dañarlo. Este método funciona cuando por alguna eventualidad se impregnó el olor del tabaco en el mueble, debido a una fiesta que se organizó en casa o por alguna visita que fumó cerca al mueble.

 

De persistir el mal olor del tabaco, puede comprar bicarbonato de sodio que se puede adquirir en cualquier farmacia y depositarlo en algún recipiente, posteriormente, introducirlo dentro del mueble durante un día aproximadamente. También se puede mezclar el bicarbonato de sodio con un poco de agua y limpiar el mueble, evitando los rayos del sol.

 

Al no contar con bicarbonato de sodio puede reemplazarlo por granos de café y repetir el procedimiento, si no cuenta con granos de café puede utilizar el vinagre, pues absorbe los malos olores de una forma natural. Existen productos como las velas antitabaco que combaten el mal olor del tabaco y se pueden usar de forma decorativa.

Recomendaciones

Para facilitar el trabajo de eliminar el olor a tabaco que se impregna dentro de casa, se puede disminuir sus efectos agregando un poco de arena en el cenicero cuando se va a fumar, de esta forma se disminuirá considerablemente el olor del tabaco.

 

También sirve de mucho usar una esponja empapada con un poco de agua y ubicarla en un depósito cerca de donde se va a fumar, aunque a simple vista es un proceso muy simple, la esponja absorberá los malos olores que desprende los cigarrillos.