Cómo encontrar el norte sin consultar la brújula

Durante las salidas al campo es útil conocer los indicios que ofrece la naturaleza para poder orientarse y reconocer siempre dónde se encuentra el norte.

Cuando se realizan rutas senderistas es importante saber que la propia naturaleza ofrece diferentes signos para reconocer dónde está el norte, tanto si es de día como si se realiza la actividad durante la noche.

Cómo se puede localizar el norte sin brújula durante el día

Uno de los signos más fáciles para orientarse en la naturaleza consiste en fijarse en el crecimiento de los musgos en los árboles. Estas plantas, junto a los helechos, viven en las zonas sombrías y húmedas de los troncos y están orientadas siempre hacia el norte.

 

Si se pasea por un bosque es fácil encontrarse con un árbol talado o partido por las inclemencias del tiempo. Si es así, hay que fijarse en la zona donde están más concentrados los anillos de crecimiento, ya que reciben más la luz del sol y por lo tanto marcan el sur.

 

Otro de los signos fáciles para recordar es el detalle de las montañas. Las laderas que están orientadas al norte tienen mucha más vegetación, son más húmedas y si hay presencia de nieve, esta tarda más en desaparecer en estas laderas.

Cómo se puede encontrar el norte sin brújula durante la noche

Se puede obtener cierta información gracias al conocimiento de la luna y de su fase creciente y menguante. Hay que recordar que la luna está en fase menguante cuando tiene la forma de la letra "c". Si la luna está en fase creciente los extremos de esta indican el este; si está en fase menguante, los extremos indican el oeste.

 

La Estrella Polar siempre indica el norte, el problema es saber reconocerla. Esta estrella está en la constelación de la Osa Menor que su forma recuerda un cazo o un carro y dicha estrella es la última que está en el mango.

 

Si no se reconoce la Osa Menor, es más práctico fijarse en la Osa Mayor que es más grande y sus estrellas brillan más. El truco está en observar el extremo de su mango y contar aproximadamente cinco veces su distancia para encontrar la Osa Menor y la Estrella Polar.