Cómo enfrentarse al cambio climático

Todos podemos poner en práctica una serie de sencillas medidas destinadas a cuidar y mejorar el medio ambiente evitando los efectos nocivos asociados al cambio climático.

La diversidad geográfica y la multiplicidad de especies que componen la flora y la fauna del planeta Tierra, dependen de una serie de condiciones atmosféricas y de estabilidad en la temperatura que hacen posible estas formas de vida. Un cambio climático puede poner en riesgo la fragilidad del ecosistema.

¿Qué es el cambio climático y cómo nos afecta?
En la actualidad, se habla de cambio climático para referirse a fenómenos tales como las fuertes lluvias, sequías prolongadas, deshielos inusuales en los Polos o tormentas de nieve en zonas donde usualmente no se producen estos fenómenos atmosféricos. Esto afecta actividades como la agricultura, amenaza el hábitat de algunos seres vivos y la salud de las personas por brotes epidémicos.

¿Por qué cambia el clima?
Aunque el clima siempre ha cambiado, atravesamos por un periodo afectado por un aumento de la temperatura promedio a nivel global. Una de las causas de este cambio climático se debe a la acumulación de combustión y el uso indiscriminado de gases como el carbón y el petróleo utilizados en las industrias y los medios de transporte, acumulándose de manera incontrolable provocando el aumento de la presión y el calor atmosféricos.

A esto contribuye la sobreexplotación de recursos naturales, la deforestación, la contaminación de los océanos y el agotamiento de energías no renovables siendo causas atribuibles a la intervención del hombre. Sin embargo, es posible modificar estas condiciones que dañan y afectan el clima.

Medidas para enfrentarse contra el cambio climático
Naciones y comunidades han tomado cartas en el asunto y han comprometido acuerdos en común para combatir los efectos negativos del cambio climático, orientados a reducir principalmente la emisión de gases, desarrollando nuevas tecnologías e investigaciones para producir energía limpia, renovable, como es el caso de la energía solar y la energía eólica.

 

También hay medidas personales, cambios en su estilo de vida, que uno puede plantearse para enfrentarse contra el cambio climático y cuidar del medio ambiente. En primer lugar, se debe ser eficiente y responsable con el uso de la energía dentro del hogar, prefiriendo material reciclado y aprendiendo a clasificar la basura para poder reciclarla. Le recomendamos practicar ecología creando su propio jardín, cultivando sus propios vegetales y eligiendo productos orgánicos que no hayan sido fumigados.

 

Otras medidas se pueden practicar en comunidad. Si vive en grandes ciudades afectadas por la polución y la congestión automotriz, comparta el vehículo o comience a usar la bicicleta como medio de transporte limpio y económico. Si sale al campo respete la naturaleza, la vida silvestre, el hábitat de otras especies y las formas de subsistencia de comunidades nativas.