Cómo enfrentarse a la varicela de adultos

Fiebre, dolor de cabeza y garganta, ronchas y escozor son algunos de los síntomas que indican que una persona padece varicela, y conviene saber que también los adultos son vulnerables a contraerla.

La varicela es de por sí una enfermedad viral molesta para quienes la sufren, pero es mucho menos llevadera cuando el contagio se produce en edades adultas, ya que lo común es pasarla antes de los diez años, y posteriormente puede causar complicaciones adicionales que deben ser previstas en el caso de no haber pasado la enfermedad durante la infancia.

Es importante saber...

La varicela es altamente contagiosa, pero los adultos solo pueden tenerla en el caso de no haber sufrido el virus durante la infancia. Este virus que la causa, el VVZ, es el mismo que en la edad adulta produce los herpes.

 

Las estadísticas señalan que solo un diez por ciento de personas sufre de este virus después de los 15 años, sin embargo, conviene estar prevenidos y saber cómo tratarla una vez que aparece en la madurez.

 

Aunque los niños no suelen presentar complicaciones, en adultos puede ser causante de enfermedades adicionales como hepatitis, herpes permanente, daños neurológicos o neumonía, entre otras enfermedades. Además, en embarazadas puede ser causande de daños al bebé.

Claves para su tratamiento

Las erupciones cutáneas de la varicela que aparecen en las primeras 24 a 72 horas son mucho mayores en adultos que en niños, y por ello, existe mayor riesgo de que las pústulas se infecten en caso de rascarse. Por ello, el primer consejo es tratar de no tocarse las erupciones en la piel, pese a la molestia que pueden causar.

 

En adultos conviene recibir un tratamiento a base de Aciclovir, un medicamento antiviral que se utiliza para tratar varios tipos de herpes, pero siempre con prescripción médica. Durante el tiempo en el que se sufre la varicela (que suele ser más largo en adultos), conviene quedarse en casa y mantener una higiene estricta para no propagar infecciones en las costras que se van formando.

 

Los dolores de cabeza que produce el virus pueden ser tratados con analgésicos comunes, mientras que el escozor de las heridas debe tratarse con lociones de calamina o, si el médico lo considera oportuno, antiestamínicos para aliviar los picores. Si se presentan episodios de fiebre será necesario consumir muchos líquidos para contrarrestar la deshidratación.

 

Sin embargo, la varicela no tiene un tratamiento específico y eficaz: una vez que aparece, lo más conveniente es armarse de paciencia y tratar de pasar los días lo mejor posible hasta que las costras cicatricen. Pese a la mala experiencia que supone la varicela en adultos, la buena noticia es que solo puede contraerse una vez, por lo que la persona será inmune para el resto de su vida.