Cómo enfrentarse a los trámites universitarios en el extranjero

Para evitar que los trámites universitarios en el extranjero se conviertan en una pesadilla hay tres conductas en las que no se debe caer: ser irrespetuoso, querer tener siempre la razón y asumir que todas las universidades del mundo funcionan igual.

Viajar a otro país para estudiar es una gran aventura. Nadie puede negar que es una experiencia única en la que se gana experiencia, se conoce otra realidad e incluso se aprende a estudiar de otra forma con resultados tan eficientes como con la ya conocida. Claro que el nuevo aprendizaje requiere completar algunos trámites universitarios obligatorios. Llevarlos a cabo correctamente constituyen la clave para que la estadía en el nuevo ámbito de estudio sea positiva en su totalidad.

Consejos para no fallar

  • Dos palabras son indispensables a la hora de enfrentarse a los trámites universitarios: información y paciencia. Antes de ir a realizar ya sea una matriculación, presentarse a un examen o entregar un trabajo práctico es imprescindible buscar información, telefónicamente o mediante la página en Internet de la universidad, acerca del trámite universitario e incluso de la documentación a presentar.
  • También es necesario tener un poco de paciencia porque muchas veces la información subida a Internet sobre la metodología con que se realizan los trámites universitarios puede llegar a estar desactualizada. Esto causa lógicamente molestia y hasta enojo en el estudiante que debe repetir el procedimiento. Analizándolo en profundidad no tiene sentido dejar que la burocracia universitaria provoque amargura en un viaje con un objetivo hacia el conocimiento. Es por eso que ser paciente será de mucha ayuda.

Qué evitar

  • Para evitar que los trámites universitarios en el extranjero se conviertan en una pesadilla no hay que ser irrespetuoso ni querer tener siempre la razón, así como tener en cuenta que no todas las universidades del mundo funcionan igual.
  • Faltarle el respeto a la persona encargada de recibir toda la información presentada por el estudiante y sellar las constancias pertinentes a los trámites universitarios en curso lo único que logrará es un mal comienzo. Siempre hay que tener en cuenta que del otro lado de la oficina hay un ser humano que sencillamente está cumpliendo con su trabajo.
  • El hecho de estar en el extranjero procediendo con los trámites universitarios que se requieran no significa que todo el tiempo la persona en condición de estudiante tenga la completa razón sobre cómo funciona el departamento de matriculación o el de calificaciones.
  • Por último, nunca hay que olvidar que no se está en el lugar de origen llevando a cabo trámites universitarios, sino en el extranjero. Por ende, hay que adaptarse y entender que mientras se permanezca allí el contexto será distinto.