Enseñar a nuestro hijo a escribir es uno de los procesos básicos de socialización, ya que la comunicación es la herramienta principal para la convivencia en sociedad.
El primer paso para aprender a comunicarse es el habla, tanto oyendo como empezando a emitir sonidos y palabras más adelante. Una vez que se comienza a hablar, es fundamental para enseñar a nuestro hijo a escribir introducirlo en el garabateo, el manejo del lápiz y la escritura de letras sueltas que poco a poco comiencen a formar sílabas y luego palabras.
Técnicas para enseñar a nuestro hijo a escribir letras
Hay varias estrategias para enseñar a nuestro hijo a escribir letras y sílabas, pero todas pasan por el mismo concepto: Que el niño pueda tocar y palpar las letras de forma que para él se convierta en un juego, en algo físico y accesible. A través de este concepto, se pueden crear en un folio o cartulina, con lápices de colores, líneas de puntos que el niño debe ir uniendo para formar las distintas vocales y consonantes, a la vez que se le repite el nombre de cada una de ellas.
Otra forma más palpable es la construcción con plastilina o cartulina de cada letra, de forma que el niño cree y decore su propio abecedario con los motivos que le resulten más llamativos. Para ello se pueden pintar o decorar con pegatinas, vigilando siempre que no puedan despegarse con facilidad. De esta manera, para construir palabras sólo hay que unir una letra con otra como si se tratase de un puzzle, pudiendo tener varias vocales y consonantes repetidas para palabras como “mamá” o “casa”.
Al principio de enseñar a nuestro hijo a escribir las distintas letras, el niño las colocará una junto a otra sin ningún orden, pero conforme comience a entender lo que hace seguirá un criterio más lógico e intentará formar concientemente la palabra que busca y no otra que no entiende o no expresa lo que necesita decir en cada momento.
Enseñar a nuestro hijo a escribir su nombre
El primer y más fundamental de los pasos para enseñar a nuestro hijo a escribir su nombre, es que aprenda a diferenciarlo y reconocerse entre el de los demás niños. Para ello es muy útil llevarlo a que se mire ante el espejo y señalarle repitiendo el nombre, así como llamarlo por su nombre propio en lugar de a través de un mote o eufemismo. Otra forma muy útil de introducirlo en la escritura es enseñándole escritas palabras familiares que oiga a menudo o colgarlas dibujadas en un lugar que vea a menudo.