Cómo escribir las pautas de un discurso

Expresar por escrito las pautas de un discurso no es solo un recordatorio, sino que ayuda a superar las dificultades que podamos tener para asimilar el lenguaje con el que intentaremos cautivar.

El orden y la claridad podrían enumerarse como las principales pautas de un discurso. Si bien hay que definir los objetivos que nos proponemos transmitir, no debemos volcar todo lo que queremos decir en forma apresurada, sino encauzar el pensamiento tras estudiar el tema, tomar nota de los puntos principales a desarrollar, plantearnos interrogantes y darles respuestas.

Primer borrador

  • Normalmente, en una disertación hay una idea núcleo y varias complementarias. Al escribir las pautas de un discurso conviene encabezarlas con un título atractivo, que puede ser aquello que resuma el contenido real o metafórico. Podemos empezar por la introducción, la antesala del desarrollo que también puede consistir en una enumeración de los ítems que referiremos.
  • Cuando nos sentamos a elaborar las pautas de un discurso, tenemos que tener leída, subrayada y apuntada de antemano toda la bibliografía de la que nos nutrimos, en lo posible sobre nuestra mesa de trabajo para no perder tiempo en busca de algún material. Lecturas anticipadas y esquema previo mental harán que nuestra elaboración se deslice como por un tobogán.
  • Luego de la introducción vendrá el desarrollo del tema o los temas que trataremos, conviene ir anotando las ideas principales y si hay nombres o fechas que nos cueste acordarnos. Elaboraremos las conclusiones procediendo de la misma forma que en lo anterior, anotando conceptos y todo lo que nos haga falta memorizar en orden de importancia.

Técnicas posibles

  • Como emisores en busca de receptores vamos a querer transmitir un mensaje convincente y entretenido, convendrá conocer si tendremos público general o acotado a la materia. Al escribir las pautas de un discurso hay que tener en cuenta el tiempo para exponer, aprovecharlo sin dejar nada afuera o terminar antes y obligarnos a convocar la intervención de los oyentes por falta de repertorio.
  • Si leemos el discurso haremos una transcripción en procesador de texto legible y ensayaremos la dicción. Si confiamos en la oralidad, vamos a tener que ocuparnos de memorizar de forma creíble lo que expresemos. O podemos leer algunas partes, levantar la vista y continuar de memoria. Cualquiera de los casos requiere tener a mano las pautas por si nos extraviamos.
  • Lo principal es conocer profundamente el tema que desarrollaremos. Escribir las pautas de un discurso colabora con la construcción del guión y ayuda a usarlas como guía para asimilar el contenido. Frente al auditorio, si nos preparamos suficientemente podremos lograr fluidez en nuestras argumentaciones, aunque la retroalimentación del lenguaje podría obligarnos a salir de lo establecido.