Cómo establecer una dieta para personas con hipertensión

La hipertensión es un mal que afecta a un gran número de personas en los países desarrollados, por lo que debe ser tratada con una dieta saludable y practicando deporte.

El número de personas con hipertensión se ha incrementado en los últimos tiempos. El sedentarismo, el estrés cotidiano y la mala alimentación provocada por el ritmo acelerado de las exigencias laborales son algunas de las causas de este aumento. Lejos de ser una enfermedad leve conlleva un alto riesgo para la salud. Por todo ello, la alimentación juega un papel irremplazable para prevenir y tratar este mal del siglo XXI.

Dietas más adecuadas para tratar la hipertensión

Elegir un régimen es sumamente importante. La dieta DASH es la más adecuada para tratar la hipertensión menos severa, incluyendo 2000 calorías diarias de verduras, cereales y frutas. Este régimen se complementa con la realización de ejercicios de mantenimiento, así como la reducción en la ingesta de carnes rojas y la prohibición total del alcohol, el tabaco y condimentos como la sal.

 

La dieta hiposódica está aconsejada para aquellas personas hipertensas graves y se basa en la supresión del cloruro sódico (sal común), mantequillas, alimentos procesados y congelados. Para que los alimentos no resulten tan insípidos se pueden sustituir por otras especias, así como por aliáceos como ajo o cebolla y hierbas aromáticas.

 

Una nueva tendencia en materia de alimentación ha sido la cada vez más frecuente dieta ovolactovegetariana. Este régimen alimenticio que es, a su vez, un modo de vida vinculado al respeto por el resto de especie animales rehúsa del consumo de carne y pescado. Para la hipertensión este tipo de dietas son recomendables siempre y cuando se opte por no comer huevos.

Plan para disminuir la hipertensión

Los milagros no existen. Si se está habituado a tomar un exceso de sal, comer carne con salsas o bollería industrial, se deberá establecer un régimen que logre disminuir la necesidad de consumir estos alimentos. Por esta razón se recomienda tener una agenda con las comidas y cenas de cada día, así como con recetas que vayan innovando la cocina diaria.

 

El deporte forma parte de la preservación de la salud. Por ello, caminar una hora diaria, realizar sesiones de disciplinas cardiovasculares dos o tres veces por semana y huir del sedentarismo cotidiano son las mejores opciones para que se reduzcan problemas de hipertensión. De la misma manera, mantenerse hidratado y tomar entre uno y dos litros de agua diarios será una ayuda.