Cómo evaluar la competencia lectora en estudiantes de primaria

Evaluar la competencia lectora mediante pequeñas pruebas con textos previamente seleccionados es importante para hacernos una idea del progreso lingüístico de los niños.

Las clases de Lengua y Literatura son muy importantes para los escolares, ya que aprenden a entender todo tipo de textos, a sintetizar y a desarrollar ideas. Para controlar su aprendizaje es importante desarrollar técnicas para evaluar la competencia lectora de los estudiantes.

Selección de textos

Lo principal para evaluar la competencia lectora es hacer una selección de textos con los que trabajaremos. Según los temas que el alumno esté tratando en clase podemos tomar un estilo y un registro diferente. Podemos optar bien por un estilo literario clásico, tomando partes de cuentos y teatros adaptados para niños de su edad, o bien por el registro más formal, buscando en periódicos noticias que los niños puedan entender y cuyo contenido sea interesante para ellos.

 

También es una buena idea proponerles un libro de lectura común, sobre el que luego realizarán un trabajo y un pequeño examen. Leer libros enteros es esencial para que los niños mejoren su comprensión lectora y enriquezcan sus registros.

Preguntas a incluir en las pruebas

Si hemos elegido hacer un pequeño examen con algún fragmento de un texto es importante escoger preguntas que ayuden a evaluar la competencia lectora en todos sus ámbitos.

 

Para empezar, podemos comprobar su capacidad de síntesis proponiendo que hagan un resumen del texto. Hay que explicar que en un resumen hay que tratar de resumir la mayor cantidad de información posible en el menor número de palabras. Lo que cuenta por tanto es la calidad, no la cantidad.

 

Haz preguntas de diferente dificultad de forma que se vayan complicando progresivamente. Así, el alumno se irá acostumbrando a contestarlas y no será lo mismo que si tuviera que contestar a preguntas difíciles al comienzo. Intenta que las preguntas sean tanto abiertas como cerradas. Es decir, que haya preguntas precisas cuya respuesta sea única y otras que tengan varias respuestas válidas.

 

Como ejemplo de preguntas cerradas para evaluar la competencia lectora tenemos el texto "El hombre escondió en la hebilla una pluma para escribir a su amada". Podemos preguntar qué escondió el hombre en la hebilla y como ejemplo de pregunta abierta podemos preguntar cuál era el objetivo del hombre. En la primera solo cabe una respuesta mientras que la segunda se somete a varias interpretaciones.

 

Asimismo, podemos incluir un apartado en el que alumno dé su propia opinión personal sobre un tema que trate el texto, especialmente si el texto es informativo y de actualidad.