Cómo evitar ampollas con los patines de hockey sobre hielo

Practicar hockey sobre hielo nos permite disfrutar de un deporte apasionante, pero si tras la sesión de hockey nos encontramos con ampollas en los pies, ya pasa a no ser tan agradable. Pero practicar hockey sobre hielo sin que nos salgan ampollas en los pies a causa de los patines de hockey sobre hielo es posible, si tiene en cuenta varios consejos

Una sesión de hockey sobre hielo puede ser algo muy entretenido, pero tras ella, nos encontramos en numerosas ocasiones con la desagradable sorpresa de que los patines de hockey sobre hielo nos han causado ampollas en los pies. Para evitarlo:

Elegir bien los patines
Por muy bonitos que sean y por poco que nos incomoden al principio, no debemos elegir patines que nos rocen. Tenga en mente que por mucho que usted se haya enamorado de esos preciosos patines, el pequeño e imperceptible roce que los patines de hockey sobre hielo hacen sobre su pie en la tienda se potenciará y convertirá en un tormento insufrible cuando practique el hockey. Tambien rechace los patines de hockey sobre hielo si le están un poco grandes, o si le están algo pequeños. Una ligera molestia en la zapatería en el campo de hockey se transforma en una molestia insufrible.

Piense que las ampollas se generan por el roce: si el patín le rozaba en la tienda, cuando apenas se mueve, le saldrán ampollas increíbles a medida que se mueva tanto como el hockey exige.

Elegir bien los calcetines
Por muy bonitos que sean los calcetines con bordados, adornitos o de hilo trenzado, no son adecuados para usarse junto a patines de hockey sobre hielo, pues el patín aprieta al calcetín contra el pie y genera un roce que da lugar a ampollas.

Los calcetines deben ser de algodón para absorber el sudor y así mantener el pie seco. También deben de estar en buen estado, para que no se bajen y se metan entre el patín y el pie, pues ello originaria roces, y los roces nos traen consigo las molestas ampollas.

Por último, debemos revisar que los patines no tengan roturas internas, pues estas rozan el pie y generan ampollas.