Cómo evitar el estrés ocular

Adultos y niños pasamos demasiadas horas delante de la pantalla del ordenador o de la televisión. Esto puede provocar estrés ocular, pero el seguimiento de algunas pautas nos ayudarán a prevenirlo.

El estrés ocular es una dolencia muy común en el mundo actual. Muchos de nosotros debemos trabajar durante horas con el ordenador y también pasamos mucho tiempo viendo la televisión. Lo mismo sucede con nuestros hijos que, además, también hacen uso de videojuegos y consolas.

Qué es el estrés ocular

Podríamos definir el estrés ocular como la fatiga muscular que sufren nuestros ojos cuando durante un largo período de tiempo deben esforzarse para centrar su atención y que impide que se procese la información visual de forma eficiente.

 

Los principales síntomas de este trastorno son dolor de cabeza, visión doble o borrosa, ojos secos e irritados o enrojecidos, lagrimeo excesivo y sensibilidad a la luz, aunque como en cualquier situación de estrés, también puede haber manifestaciones no oculares, dolor cervical, ansiedad, depresión, dolores musculares y articulares e incluso insomnio.

 

El estrés ocular se asocia a la miopía transitoria y su principal causa es, como decíamos, una exposición prolongada a pantallas de diferentes aparatos electrónicos, si bien puede verse agravado por otros factores como la mala iluminación o los ambientes cerrados y demasiado secos por el uso de calefacciones o aires acondicionados.

Consejos para vencer la fatiga ocular

Puesto que la vida actual y nuestras condiciones laborales hacen necesario el uso del ordenador, es conveniente seguir algunas recomendaciones para evitar que se desarrolle el estrés ocular. La primera de ellas es dejar descansar los ojos al menos durante 15 minutos por cada hora de exposición a las pantallas del pc o televisión, además de utilizar monitores planos y con fondos no brillantes.

 

También es conveniente masajear la zona alrededor de los ojos con la yema de los dedos y realizar ejercicios abriéndolos y cerrándolos, para facilitar su relajación. Situar la pantalla a una distancia de entre 30 y 60 centímetros, desviar la mirada periódicamente de la misma y aplicarnos lágrimas artificiales un par de veces al día son otras medidas que aliviarán nuestros ojos, al igual que una correcta iluminación de la estancia.