Cómo evitar el pago de tasas al solicitar un préstamo personal

Solicitar un contrato privado en lugar de presentarlo ante una notaría es el mecanismo adecuado para evitar el pago de tasas cuando se obtiene un préstamo personal bancario.

Los préstamos de consumo que otorgan las entidades de crédito conllevan una contraprestación importante, tanto por los intereses como por las comisiones que estas cobran. Si se incluyen otros gastos la operación puede resultar demasiado cara, por lo que conviene seguir algunos consejos para evitar el pago de tasas asociadas a estas transacciones.

Costes de un préstamo personal

Antes de explicar en detalle cómo evitar el pago de tasas en estos créditos, es conveniente recordar que los bancos y cajas de ahorro cobran tanto una tasa de interés nominal como una comisión, que llaman de estudio o de apertura.

 

El conjunto de estas dos remuneraciones se denomina tasa anual efectiva (TAE) y representa el valor real de lo que se va a pagar por dicho préstamo. Así, un crédito a seis meses, aunque tuviese una tasa nominal de cero por ciento, si tiene una comisión de apertura de, por ejemplo, dos y medio por ciento, soportaría una TAE de 9,079%.

 

Si el contrato de préstamo se otorga ante una notaría se generan adicionalmente unas tasas por los servicios de esa oficina pública, dependiendo del número de folios, entre otros aspectos. También se causa el llamado impuesto sobre actos jurídicos documentados, que equivale al uno por ciento del monto del préstamo, además de gastos de gestoría.

Notariar el préstamo

Aunque notariar un documento puede resultar conveniente, no es necesario para su validez y efectividad, aparte de que no permitiría evitar el pago de tasas. De ehcho, el notario lo que hace es darle fe pública, es decir, dejar constancia de las identidad de las personas que firman y de que estaban conscientes de lo que acordaban en el documento, además de que en dicha oficina queda una copia del documento, por si este se extravía o destruye.

 

Por otro lado, un contrato privado es totalmente válido. Desconocer la firma no es tan sencillo como podría pensarse. Existen, igualmente, otros hechos que probarían la existencia del préstamo, como el desembolso que hizo el banco, por ejemplo, o los pagos mensuales por parte del deudor.

 

En conclusión, firmar un contrato privado es una forma efectiva y legal de evitar el pago de tasas e impuestos a que se ha hecho referencia, sin afectar a su validez. De hecho, en muchos préstamos de consumo, como compras que se realizan con tarjetas de crédito con pago aplazado, este contrato no se lleva a la notaría, sin que ello genere problemas.