Cómo evitar los malos hábitos en el gimansio

A la hora de ponernos en forma e ir al gimnasio no sabemos por donde empezar y, a veces, esa falta de guía puede ser perjudicial para nuestra salud.

El gimnasio es un buen lugar para mantenernos y mejorar nuestra forma física, además de servirnos como pretexto para entablar nuevas relaciones sociales, pero debemos tener en cuenta una serie de puntos para realizar una actividad saludable y sin perjuicios.

Precaución con los monitores

Debido al gran vacío legal existente en lo que se refiere a este mundo, existe mucho intrusismo profesional, es decir, podemos encontrarnos a monitores con una escasa formación deportiva que pueden perjudicar nuestra salud. Debemos ir a gimnasios donde requieran formación deportiva a la hora de contratar monitores. Eso nos dará garantías y calidad.

Establecimiento de rutinas

Debemos ser conscientes de que no existen recetas milagrosas para ponernos en forma de la noche a la mañana. Es por eso que las rutinas diarias nos ayudarán a ir mejorando. Deberemos incluir el practicar todos los días ejercicio, un calentamiento previo, conocer a los compañeros del gimnasio y establecer unas pautas de higiene antes y después del ejercicio.

 

No es recomendable centrar el trabajo en ciertos grupos musculares porque, aunque pueda parecer más estético, perjudica nuestra salud. Es por eso que debemos ir alternando grupos musculares (brazos-tronco-piernas) dentro de la misma sesión para conseguir unos resultados más globales.

Completar con otras actividades

Los gimnasios de hoy en día nos ofrecen multitud de variedad a la hora de mejorar nuestra forma física. Es por eso que no debemos ceñirnos a un par de actividades únicamente, sino que debemos experimentar nuevas posibilidades incluso fuera del gimnasio. Una tarde jugando con nuestros hijos es un buen complemento.

Alimentación

Debemos seguir una alimentación equilibrada, basada en la dieta mediterránea, para tener toda la energía que requiere nuestra vida diaria. Es por eso que no debemos obsesionarnos en este punto y darnos un capricho con frecuencia.

 

Además, nunca debemos olvidar que la hidratación es muy importante a la hora de realizar ejercicio por lo que es muy recomendable llevar una botella de agua en la mochila cuando estemos en el gimnasio. Por otro lado, recordar que debemos beber entre dos y tres litros de agua al día para estar bien hidratados.