Cómo evitar pasar demasiado tiempo frente al ordenador

Los malos hábitos frente al ordenador pueden causar trastornos como el sedentarismo, que pueden ser evitados planificando el tiempo y las tareas a realizar.

Cada día se pasa más tiempo frente al ordenador, trabajando o navegando por Internet, buscando información o relacionándose a través de la redes sociales como Facebook. Cuando su uso es obsesivo se convierte en una adicción, perjudicando la salud y las relaciones personales y laborales.

Qué hábitos adquirir y cómo planificar el tiempo

Para evitar que el uso del ordenador se convierta en una mala costumbre hace falta disciplina y fuerza de voluntad. Una buena forma de comenzar seria planificar el tiempo, tanto en el trabajo como el hogar, organizando una lista con las tareas a realizar y ciñéndose a ella, evitando las distracciones.

 

Es aconsejable adquirir una serie de hábitos como no comenzar leyendo el correo personal o visitando las redes sociales en el trabajo. Es esencial valorar nuestro tiempo; dando prioridad a las tareas verdaderamente importantes y, a posteriori, tomarse un pequeño descanso para leer correo, chatear, visitar redes sociales o navegar leyendo noticias o blogs; pero, siempre, marcando un limite; no más de media hora al día.

 

Otro buen hábito, a tener en cuenta, sería no encender el ordenador nada más levantarse, ni nada más llegar a casa del trabajo, ni después de cenar; es importante no aislarse del mundo, es fundamental comenzar y terminar el día ocupándose de uno mismo y de la familia.

Qué malos hábitos evitar

Una de las consecuencias de pasar muchas horas frente al ordenador es el sedentarismo. Cuando su uso es una adicción, se adquiere el mal hábito de saltarse los horarios normales de comidas y cenas; comiendo y bebiendo frente a la pantalla o, incluso, relegando la hora del aseo personal y de la limpieza del hogar. Son malos hábitos que se deben evitar marcando un tiempo para cada tarea.

 

Una buena costumbre, para evitar olvidarse de las rutinas diarias, sería poner una alarma o instalar alguna aplicación que nos ayude a planificar nuestro tiempo.

Buscar otras alternativas

No hay que olvidarse de la existencia de otras alternativas como leer, pasear, hacer deporte o realizar cualquier otra actividad de nuestro agrado. No hay que desaprovechar el tiempo libre, ni los fines de semana o las vacaciones únicamente sentados frente al ordenador.