Cómo evitar que el queso forme moho

Los trucos de las abuelas son infalibles para evitar que aparezca moho en el queso almacenado en la nevera.

Las abuelas tienen recetas casi para todo. Sin duda, saben mucho de recetas y procedimientos caseros para conservar los alimentos en perfecto estado. A veces el queso que consumimos pasa algún tiempo de más en el frigorífico, y aunque es perfectamente consumible, comienza a salir el tan molesto moho. Pero hay formas de lograr que no aparezca moho en el queso.

Los remedios de la abuela

  • Uno de los consejos heredados de nuestras abuelas es colocar una pizca de sal o azúcar dentro de la quesera. La sal o el azúcar tienen la propiedad de absorber toda la humedad del ambiente en que se encuentran, y así es como consiguen evitar la aparición de moho en el queso.

 

Un poco de arroz en la quesera

  • Otra forma de procurar que no aparezca moho en el queso es colocando un poco de arroz en la quesera, bien suelto o bien introducido en el interior de una pequeña bolsita de gasa o de tela. Cumple la misma función que el azúcar o la sal del ejemplo anterior.
  • Tanto el azúcar o la sal, como el arroz han de ser reemplazados de vez en cuando para garantizar que siguen cumpliendo con sus funciones. Otro truco similar a estos consiste en introducir en la quesera un trozo de pan, de esta forma la humedad ambiente irá a concentrarse en el pan.

 

No quitar la corteza del queso

  • A muchas personas les desagrada ingerir la corteza del queso, y otros creen erróneamente que no es consumible. En cualquier caso, nunca hay que quitar la corteza del queso mientras se conserva, pues esta ayuda mucho en la conservación natural del producto y evita la aparición de moho en el queso.

 

Una vez que ya ha aparecido moho en el queso

  • La profundidad del moho suele ser de un centímetro aproximadamente, por lo que sencillamente se corta el pedazo y ya está listo para consumir.
  • Como se puede observar, en todos los casos se trata sobre todo y ante todo de procurar que la humedad se concentre en cualquier otra parte que no sea el propio queso.