Cómo evitar que nos roben el coche

Para reducir el riesgo de que nos roben el coche conviene ser precavidos y adoptar una serie de medidas de prevención que sirvan para disuadir a los posibles ladrones.

Cuando se trata de proteger a nuestro coche de un robo potencial, todas las precauciones tomadas son pocas. Aunque cada día son más los sistemas de seguridad que se pueden adquirir en el mercado automovilístico, también es de vital importancia ser prudentes y evitar conductas que inciten a que los posibles ladrones puedan cumplir su objetivo con éxito.

Alarmas y otros accesorios de seguridad

Si se cuenta con alarma en el coche, no debemos dejarla nunca desconectada, pues, aunque el lugar en el cual dejemos nuestro vehículo pueda parecer seguro, nunca conviene confiarse demasiado. Este dispositivo, lejos de actuar sólo como indicador sonoro de una apertura circunstancial del automóvil, puede disuadir al eventual ladrón de intentar efectuar el robo, ya que no se querrá exponer al riesgo de que la alarma suene y sea pillado cometiendo el delito.

 

Ciertos tipos de alarmas cuentan, además, con la posibilidad de configurar su activación inmediata si alguien intenta desactivarla o impedir su funcionamiento. También existen diversos accesorios que actúan de complemento a este popular sistema de seguridad, como son las trabas para volantes, los inmovilizadores de motor y los modernísimos sistemas de posicionamiento GPS.

Otras medidas de precaución

Debemos poner especial atención a la hora de estacionar nuestro vehículo, pues el lugar donde se deje éste puede fomentar, desalentar o impedir el hurto. Es obvio que si se cuenta con garaje en nuestro domicilio, siempre es conveniente aparcar ahí el coche, aunque creamos que va a ser poco el tiempo que va a permanecer fuera.

 

De este modo, además de protegerlo, evitaremos otros posibles daños, como arañazos u otros desperfectos. Si no disponemos de garaje, debemos aparcar nuestro automóvil en una calle bastante transitada y con mucha luz, y mejor si es un lugar desde el cual podamos divisarlo desde nuestro hogar. Si vamos lejos de nuestro domicilio o viajamos a una ciudad diferente, lo mejor será aparcar el coche dentro de un estacionamiento de pago, evitando, siempre, dejar objetos de valor a la vista.