Cómo hacer abdominales correctamente para no lastimar la espalda

Quieres lograr un abdomen tonificado y sensual, te esfuerzas haciendo muchos abdominales pero, al terminar, te duele todo. Aprenderemos entonces a hacer abdominales correctamente para no acabar con el cuerpo molido y obtener los mejores resultados.

A simple vista, los abdominales parecen ser un ejercicio sencillo que cualquiera puede hacer. Sin embargo, si los hacemos mal podemos dañar nuestra espalda y cuello, además de no lograr tonificar la zona del abdomen. Con una explicación muy fácil, aprenderemos a hacer abdominales correctamente.

Qué necesitamos y cómo nos preparamos
En primer lugar, es fundamental buscar un sitio cómodo en dónde hacer los ejercicios. Para hacer abdominales correctamente es muy importante apoyar la espalda en una superficie que no sea muy dura pero que tenga la firmeza suficiente para mantener tu columna en forma recta. Lo ideal sería una colchoneta delgada que da el soporte necesario al cuerpo sin ser demasiado mullida. También puedes utilizar una manta tirada en el suelo, pero jamás uses tu cama o algo tan suave como un colchón.

Lograr un vientre plano y bonito de a poco día a día
Para llegar al resultado que deseas, es primordial que seas constante y que vayas incrementando la cantidad de ejercicios paulatinamente. Los abdominales que más resultado dan son aquellas que hacen trabajar, al mismo tiempo, tanto la parte superior del abdomen como la inferior del mismo. Para hacer abdominales correctamente, te acuestas sobre la superficie que elegiste boca arriba. Levantas las piernas semi flexionadas y colocas tus manos al costado de los oídos. Es muy importante que los codos queden alineados con las rodillas, de este modo te aseguras hacer correctamente los ejercicios.

Te incorporas hasta casi tocar las rodillas con los codos y, en esa posición, comienzas a realizar las flexiones. Inmediatamente comenzarás a notar la tensión ejercida en todo el vientre, lo que significa que lo estás haciendo bien. Empieza con una rutina diaria de, por lo menos, dos series de cincuenta flexiones cada una.