Cómo hacer cloroformo casero

Con materiales tan cotidianos como la lejía o el quitaesmaltes, disponibles en cualquier supermercado, cualquiera puede hacer cloroformo en casa.

El cloroformo, a pesar de tener una fórmula química que a muchas personas marea con tan sólo verla: CH3Cl, es una sustancia que podemos preparar de forma casera. Hacer cloroformo de forma sencilla y por poco dinero es posible, puesto que los ingredientes necesarios pueden encontrarse entre los productos de limpieza de cualquier hogar.

 

Lejía Normal
La más barata que encuentres, es, paradójicamente la mejor, pues es la más pura en hipoclorito de sodio, que es la parte que nos interesa para hacer cloroformo. Las demás suelen llevar aromas, detergentes, que las hacen más útiles para dejar una magnífica fragancia a lavanda, pino o limones salvajes del Caribe en el suelo de la cocina, pero que para hacer cloroformo, sencillamente, molestan nada más.

Quitaesmaltes de uñas
Una vez más, escogeremos la opción más barata, que será la acetona más pura. Rechace de nuevo los que llevan aloe vera y otros aditivos, que los hacen menos agresivos para despintar las uñas pero que para hacer cloroformo, sobran. Verifique que lleve acetona, hay en el mercado algunos quitaesmaltes a base de otras sustancias, que no llevan acetona.

Materiales
Para nuestro experimento químico, a parte del producto que vayamos a utilizar (lejía o acetona) necesitaremos: un recipiente de vidrio con tapa (puede ser un vaso grande), guantes para proteger las manos, gafas de seguridad para evitar que nos pueda saltar algún producto a los ojos. Además necesitaremos un  cubo más grande que el recipiente con tapa, en el cual éste ha de caber dentro y quedar espacio sufucuente alrededor como para que quepan cubitos de hielo.

Procedimiento
Toma 200 mililitros de lejía (aproximadamente la capacidad de un vaso de agua) y pónlo en el recipiente de vidrio; sobre él vierte unos 10 mililitros del quitaesmalte (como media cucharada sopera). Tápalo y pon el recipiente sumergido, en el cubo, dónde habrás puesto una mezcla de agua-hielo, para que el hielo absorba el calor que se genere.

Hay que dejar que la reacción se active durante al menos una hora, y recuerde mantener a niños y animales alejados de la zona de trabajo. Finalmente, aparecerá el cloroformo como un líquido claro, en el fondo del recipiente. Puedes sacarlo de ahí con una jeringa y meterlo en un bote de vidrio que cierre herméticamente.