Cómo hacer invitaciones de boda personalizadas

Diseñar nuestras propias invitaciones de boda es una magnífica manera de conseguir una invitación exclusiva y personalizada sin gastarnos en ello una fortuna.

Cuando organizamos nuestra boda, queremos que todo nos salga perfecto y que sea original y diferente, en concordancia a nuestros gustos y personalidad sin pasarnos del presupuesto pensado inicialmente. Este requisito, difícil de cumplir, puede ser más asequible si hacemos nosotros mismos la máxima cantidad de tareas posible, como diseñar nuestras propias invitaciones de boda. De este modo, conseguiremos ahorrarnos una parte importante de dinero, a la vez que lograremos una invitación ideal, que será única y exclusivamente nuestra.

El formato y el tamaño

  • El primer paso para crear nuestras invitaciones de boda es decidir cómo las queremos, eligiendo el formato de la invitación y el tamaño de esta. En cuanto al formato, las invitaciones de boda pueden ser simples, en forma de tarjetón; o dobles, es decir, plegadas por la mitad.
  • El tamaño varía dependiendo de este formato, pero la manera más cómoda para realizarlas de un modo artesanal es utilizar un tamaño predefinido, que vendría a ser un A5 o un A6 para las invitaciones simples, y un A4 o un A5 doblado por la mitad, en el caso de elegir la invitación doble. No hay que olvidarse de comprar el sobre adecuado a cada modelo de invitación.

 

El tipo de papel y el diseño

  • Otra parte muy importante a la hora de escoger nuestras invitaciones de boda es la elección del tipo de papel. Existen varias clases: brillante, verjurado, vegetal, metalizado e, incluso, hecho a mano; y todos ellos de diferente grosor y de colores variados.
  • Una buena idea es combinar dos tipos de papel diferentes, por ejemplo un papel más grueso y oscuro para el fondo, y uno más claro y fino para el centro de la invitación.
  • En cuanto al diseño, la clave es echarle imaginación y probar con diferentes composiciones. Podemos utilizar fotos nuestras, dibujos de temática nupcial, caricaturas, formas abstractas o cualquier cosa que nos represente. Y para finalizar y darle un toque interesante, podemos montarlas e incluir alguna cinta o flor seca, a modo de decoración.