Cómo hacer que funcione un hogar multigeneracional

Ideas para conseguir que en un hogar compuesto de varias generaciones sea posible la convivencia diaria y el desarrollo de relaciones positivas.

En algunas familias viven juntos abuelos, hijos, nietos e, incluso, bisnietos, y pueden surgir roces en el hogar debido a las diferencias de gustos y costumbres entre ellos. Es algo habitual en el hogar multigeneracional y no hay que alarmarse. Teniendo en cuenta algunos aspectos fundamentales, se superará con éxito cualquier dificultad que surja.

Vivir con los abuelos

Al compartir la vida con los abuelos, no se olvide de que estos tienen una mentalidad conforme a la época en que han vivido, y que su edad avanzada conlleva necesidades distintas. Si se escuchan sus opiniones, estarán más dispuestos a colaborar. Por su parte, ellos deben respetar las costumbres de las otras generaciones del hogar y no intentar comparar situaciones que pueden tener enfoques distintos, especialmente si hay adolescentes en la casa, con los que la comunicación suele resultar más difícil.

Padres e hijos

Son los padres quienes deben marcar unas pautas de comportamiento, basadas en el respeto y el diálogo para que el hogar multigeneracional funcione. La relación entre ambos depende, principalmente, de la educación que los padres hayan dado a sus hijos, y de la coherencia que muestren aquellos con sus principios. No se puede exigir a los hijos que cumplan el horario si ellos no lo hacen. Por otro lado, desde que los niños son pequeños, es importante transmitirles actitudes positivas hacia los demás, adaptando las explicaciones a su edad y temperamento. De este modo, se conseguirá con ellos mayor comunicación.

Qué hacer cuando surgen dificultades

Las dificultades, sean las que sean en el hogar, no deben convertirse en un obstáculo para la convivencia, sino en un reto a superar que fortalezca los lazos familiares. La mayoría de las veces, se necesitará mucha paciencia por parte de todos, ya que la tensión suele crispar los nervios. En cualquier caso, los padres deben intentar mantenerse fieles a sus principios, con la flexibilidad necesaria, y dialogando con todos para llegar a consensos y superar los conflictos en el hogar.