Cómo hacer risotto con setas y espárragos

Prácticamente todo el mundo presume de saber cómo hacer un risotto, pero no todos saben que la clave de su exquisitez reside en el vino blanco y una elaboración a fuego lento.

Originario de Italia, el risotto es un plato nutritivo, económico y sencillo de elaborar. Se puede hacer con muchos y diferentes productos, pero sin duda optar por hacer risotto con setas y espárragos trigueros no sólo es un festín asegurado para el paladar, sino que garantiza un toque de distinción en la mesa. 

 

Ingredientes para 4 personas
300 gramos de arroz corto o especial para risotto
750 gramos. de champiñones o revuelto de setas
2 manojos de espárragos trigueros
1 litro de caldo de pollo o de verdura
100 gramos de mantequilla
1 cebolla pequeña
50 gramos de queso rallado
1 vasito de vino blanco
3 dientes de ajo
Perejil
Aceite de oliva
Sal

Cómo hacer este risotto paso a paso
Se pican dos dientes de ajo y se echan en una sartén con aceite. Cuando empiecen a dorarse se añaden las setas y los espárragos verdes ya troceados. Echar un generoso pellizco de sal y dejamos rehogar hasta que los ingredientes hayan soltado el agua. Añadimos entonces un chorrito de vino blanco y dejamos cocinar a fuego suave, hasta que el vino se evapore, cuando retiraremos la sartén del fuego.

En otra sartén ponemos aceite y la mitad de la mantequilla, reservando el resto. Echamos la cebolla y el otro diente de ajo, ambos picados. Dejamos que se sofría, hasta que la cebolla esté transparente, y echamos el arroz, dándole unas vueltas para que se vaya impregnando del sabor de los otros ingredientes,esencial al hacer el risotto.

Los últimos toques
Agregamos el caldo al arroz, echándolo muy despacio para que no se formen grumos y removiendo constantemente –he aquí uno de los secretos de cómo hacer risotto. Cuando hayamos echado la mitad del caldo añadimos las setas y los espárragos que ya teníamos salteados. Y seguimos añadiendo el resto del caldo. Cuando el arroz del risotto haya absorbido todo el líquido, espolvoreamos el queso rallado junto con la mantequilla y el vino sobrantes. Removemos un poco y lo salpicamos con perejil picado para darle color y sabor.