Como hacer salsa de tomate casera

Una buena salsa de tomate casera es el complemento ideal para muchos platos, cuando se realiza bien el éxito está asegurado.

Una buena salsa de tomate casera es un agradable placer para el paladar. Sin duda, para realizarla hay que tener en cuenta que no es algo rápido, pero sí sencillo de hacer. Solo hay que tener claro que la clave del éxito es una buena materia prima.

Ingredientes adecuados para la elaboración

Como cualquier receta casera que se precie, el punto más importante a tener el cuenta es contar con unos ingredientes de primera calidad. En el caso de la salsa de tomate es estrictamente necesario que estos estén bien seleccionados, preferiblemente maduros y rojos. Los ingredientes necesarios para realizarlos son unos 500 gr de tomates, una cebolla mediana, un diente de ajo, un pimiento verde, sal, pimienta y azúcar.

Cómo hacer la salsa de tomate casera

Lo primero que hay que hacer es quitar la piel a los tomates, esto se consigue más facilmente si se escaldan unos minutos, entonces se pelarán sin problemas. A continuación se cortan en trozos y se reservan. Se pica la cebolla, el pimiento y el diente de ajo en trozos medianos y se pone a sofreír con un chorro de aceite de oliva en la sartén donde vayamos a hacer la salsa. Cuando estén ligeramente dorados se agrega el tomate.

 

En este punto es cuando hay que tener más paciencia, pues el procedimiento puede tardar una hora aproximadamente. Se pone una pizca de sal y pimienta y se comienza a remover el tomate mientras se fríe a fuego lento. La idea es dejarlo reducir hasta que elimine todo el líquido que de por sí tiene la verdura, de este modo se consigue una salsa de tomate espesa y concentrada.

 

A medida que se remueve se va triturando con una cuchara de palo el tomate para ir haciendo una especie de crema. Si el resultado es grumoso se puede usar una batidora para crear una salsa fina. A los niños les gusta así. Hay que recordar que si se va a triturar es mejor quitar el pimiento y la cebolla porque puede variar el color rojo característico de esta salsa. Cuando esté casi lista se prueba el grado de acidez, esto depende del tipo de tomate, y se agrega el azúcar necesaria para contrarrestar el sabor.

Cómo incluirla en el menú diario

La salsa de tomate casera es un gran acompañante de muchos platos, tanto para un huevo frito, como patatas o para añadir a un rico pisto. Tiene mil variantes y dependiendo de quién la elabore le sacará más partido o menos. Otra opción es guardarla en la nevera durante varios días e incluso hacer más cantidad y congelarlo para posteriores ocasiones. La salsa de tomate bien elaborada está para chuparse los dedos.