Cómo hacer un buen uso de la báscula

Conseguir el peso ideal es la meta de muchas personas, que usan habitualmente la báscula para controlarlo. Saber pesarnos correctamente ayuda a conseguirlo.

La imagen es muy importante en nuestra sociedad y gran parte de ella depende de nuestro peso. Por eso, mantener la línea es una preocupación para muchas personas, que utilizan la báscula asiduamente para controlar la efectividad de las dietas que siguen. No obsesionarse y unas sencillas reglas a la hora de usarla nos garantizan mediciones correctas.

Cuántas veces debemos pesarnos

Si estamos muy agobiados con la idea de perder -o ganar, según el caso- kilos, es posible que hagamos uso de la báscula con mayor frecuencia de la necesaria. Lo correcto, realmente, es pesarse una vez a la semana y anotar cada una de las medidas obtenidas para poder hacer un seguimiento.

 

El peso corporal varía dependiendo de la ropa que llevemos, el nivel de hidratación o los cambios hormonales que se producen durante la menstruación, por lo que en un mismo día podríamos obtener diferentes medidas.

 

Por ejemplo, una persona con tendencia a retener líquidos, puede tener un peso más elevado en algunos momentos, aunque éste no es real, y algo parecido sucede si nos subimos a la báscula después de hacer deporte. Habremos perdido líquido a través del sudor y la cifra obtenida tampoco será fiable.

Consejos básicos

Aunque resulte obvio, demos comprobar que la báscula funciona correctamente. Para ello, bastará simplemente con que nos pesemos varias veces seguidas y comprobemos que la cifra marcada coincide. Para tener mayor precisión, también es aconsejable pesarse siempre a la misma hora, siendo más adecuado a primera hora de la mañana, antes de ingerir comida, ya que así obtendremos una medición más acorde con nuestro auténtico peso corporal.

 

También es conveniente pesarse sin ropa y, por supuesto, utilizando siempre el mismo aparato, ya que entre una báscula y otra puede haber notables variaciones. Si podemos hacerlo en nuestra propia báscula, mucho mejor, ya que las de uso público pueden desequilibrarse más fácilmente por la actividad a la que se ven sometidas. En el caso de estar siguiendo una dieta, es aconsejable que sea un médico especialista quien controle nuestro peso y valore nuestros progresos.