Cómo hacer un masaje en la espalda para relajar

Hacer un masaje en la espalda ayudará a eliminar la fatiga de nuestro cuerpo, relajando la musculatura de la zona donde se acumula más tensión y liberando el estrés del día a día.

La palabra masaje no tiene un origen claro, de manera que se puede derivar del término árabe “mass”, que significa tocar con suavidad, del vocablo griego “massein”, que quiere decir amasar, o del hebreo “mashech”, que equivale a palpar. En la actualidad, un masaje es un conjunto de acciones mecánicas más o menos intensas, rítmicas y profundas, aplicadas con las manos para influir sobre la piel, los músculos, la circulación sanguínea y linfática, y el sistema nervioso; con el objetivo de conseguir un equilibrio físico y mental. Aunque se pueden hacer masajes en la mayoría de las zonas de nuestro cuerpo, una de las prácticas más populares consiste en hacer un masaje en la espalda.

Condiciones necesarias para el masaje
Antes de hacer un masaje en la espalda conviene que, tanto el masajista como la persona que vaya a recibir el masaje, reúnan una serie de condiciones del todo necesarias para que la terapia tenga el efecto deseado.

Por lo que afecta al masajista, este debe tener una higiene absoluta, incidiendo sobre todo en la de zona de sus manos, de manera que no tenga ningún corte ni herida en dichas extremidades, y que vaya con las uñas bien cortadas y limadas. También debe prestar atención a la ropa, ya que conviene llevar prendas anchas y cómodas que permitan una libertad total de movimientos.

En cuanto a la persona que recibe el masaje, debe ir con la mínima ropa posible, para que no haya ninguna región que esté apretada y en la que se acumule tensión, estar bien aseado y no llevar metales encima, por lo que debería quitarse cualquier complemento como cadenas o pulseras.

También es necesario propiciar un ambiente que ayude al tratamiento, eligiendo una habitación que esté bien ventilada, en la que haya una luz suave y una temperatura agradable. Para conseguir un efecto más calmante, se puede utilizar música relajante, velas aromáticas o cremas y aceites perfumados.

Pasos para hacer un masaje en la espalda
El primer paso para hacer un masaje en la espalda consiste en realizar movimientos neurosedantes, es decir, en hacer suaves caricias deslizando los dedos por la espalda suavemente, dirección a las lumbares, para que la persona entre en calor y baje el ritmo cardíaco que tenía antes de entrar. Repetir durante dos o tres minutos.

A continuación, se procederá con renovaciones venosas ascendentes, situando los dedos pulgares a cada lado de la columna, con las manos planas, y deslizándolas hacia el exterior. Se empezará desde las lumbares hasta llegar al cuello. Entonces, se bajará por los laterales de la espalda, realizando menos presión al bajar que al subir. Repetir dos veces. Este paso activa la circulación y renueva los tejidos.

El siguiente paso son los amasamientos digitales, realizando círculos hacia afuera desde el cuello hasta llegar a las lumbares, y, luego, desde el fondo de la espalda hacia arriba; y la percusión cubital, que se hace con los bordes de las palmas, con los dedos separados y flexionados, dando golpes suaves y ligeros de forma. Repetir dos veces cada uno.

Para acabar de hacer un masaje en la espalda, se repite el paso de la renovación venosa y el de los movimientos neurosedantes.