Cómo hacer una bolsa de tela con fundas de almohada

Hacer una bolsa de tela a partir de una una funda de almohada vieja es una forma sencilla y práctica de cuidar el medio ambiente.

Cuidar el medio ambiente y la economía del hogar al mismo tiempo parece imposible y, sin embargo, está al alcance de todos. Para descubrir cómo hacer una bolsa de tela con una funda de almohada que esté en desuso, basta con hacerse con la tela a reutilizar en cuestión, unas tijeras y una cinta de material resistente (cuero, una tela fuerte o plástico).

 

Definir el diseño de la bolsa
Antes de saber cómo hacer una bolsa de tela, es necesario establecer el diseño y los colores que tendrá. Por supuesto, la tela de la funda de almohada que se utilice determinará la gama de colores y las combinaciones posibles. Así el hilo con que se hagan las costuras puede contrastar con la tela o, por el contrario, ser de las mismas tonalidades. Lo mismo es aplicable a la tira de cinta con que se haga el asa de la bolsa.

Coser y usar
Una vez que el diseño está definido, hay que poner manos a la obra. ¿Te preguntas cómo hacer una bolsa de tela? Muy simple. En primer lugar, pon la funda del revés (con la cara interna de la tela hacia afuera) y plánchala para facilitar el trabajo de costura.

Luego escoge un hilo de un color que combine con la tela de la funda y cose uno de sus extremos con punto matambre. Recuerda que las puntadas deben ser firmes y resistentes ya que ese será el fondo de la bolsa. Si las puntadas son flojas, la costura no resistirá ningún peso, se aflojará y finalmente se abrirá.

Corta una tira de cinta de cincuenta centímetros y cósela a la funda de manera que coincida con la costura lateral. La tira será el asa de la bolsa, por lo que conviene que esté hecha de un material resistente, en especial si la bolsa se utilizará para transportar elementos pesados. Pon la funda del derecho y la bolsa está ya lista para usar.