Cómo hacer una ensalada cuatro estaciones

La ensalada cuatro estaciones es un plato ideal para disfrutar con amigos y familiares, su atractivo colorido y su sabor la convierten en un placer inigualable.

La ensalada cuatro estaciones es uno de los platos más sanos y nutritivos que se puede encontrar en la gastronomía mundial. La unión de diferentes sabores, la mezcla entre texturas crujientes y suaves es la clave para garantizar una receta sencilla y llena de propiedades saludables.

Un plato lleno de ingredientes nutritivos

La ensalada en sí es una fuente de vitaminas en estado puro. Las verduras se encuentran crudas, esto es una ventaja ya que al calentar los alimentos, por lo general pierden el efecto nutritivo. Pero aparte de los ingredientes crudos se les puede añadir algunos elaborados, como el queso.

 

Para diferenciar varias texturas en las ensaladas conviene poner alimentos de diferente naturaleza, la verdura suele ser crujiente, al igual que los picatostes, sin embargo, los quesos aportarían el punto de suavidad para contrarrestar. Esto es recomendable para que el paladar lo acepte con agrado, ya que las ensaladas, además de ser saludables, deben estar ricas y atrayentes.

La ensalada cuatro estaciones

Una de las más conocidas, por ser de las que admiten más variantes es la denominada "cuatro estaciones". En ella se suele optar por poner cuatro colores predominantes, el verde, el naranja, el rojo y el amarillo.

 

Partiendo de esta premisa para la tonalidad verdosa se puede optar por lechugas, canónigos o berros. En el apartado de rojo se escogería el tomate, que puede ser cherry, de este modo ofrecería un atractivo a la vista por su pequeño tamaño. Para el naranja es ideal agregarle zanahoria rallada, se aconseja presentarla así porque es el modo en que mejor se puede comer cruda. El amarillo podría encontrarse en los granos de maíz o en el pimiento.

 

Una vez seleccionados los alimentos que comprenden el colorido de este rico plato es interesante romper la armonía de verduras añadiendo ingredientes de diferente naturaleza, queso fresco, picatostes, o incluso algún fruto seco, como almendras.

 

Como punto final la ensalada se aliñaría con una vinagreta a base de aceite de oliva y vinagre de Módena, de manzana o cualquiera que sea del gusto de los comensales. Un toque de sal y pimienta sería el colofón para disfrutar de un rato con amigos y buena comida.