Cómo hacer una manicura francesa

La manicura francesa es una elegante elección para ocasiones especiales, un estilo con el que es difícil equivocarse y que puede ir acorde con cualquier manera de vestir.

Llevar las manos bonitas y unas uñas cuidadas es síntoma de limpieza, sentido de la estética y respeto hacia los demás. Un buen tratamiento de manos es importante para conseguirlo, la manicura francesa ofrece una imagen saludable y es indicada para cualquier ocasión especial.

Preparación previa al esmaltado

Antes de proceder a la aplicación del esmalte que caracteriza la manicura francesa es interesante preparar las manos y uñas para este fin. Lo primero que hay que hacer es cortar las uñas lo más igualadas posibles, evitando que queden muy largas, este tipo de manicura queda mejor cuando están cortas.

 

A continuación se les pasa una lima para evitar pequeñas imperfecciones, lo ideal es darle la forma ligeramente cuadrada, pero sin esquinas muy pronunciadas. Se aplica un poco de vaselina y se deja actuar unos minutos.

 

Por último, con un palito de naranjo se van empujando las cutículas hacia la raíz de la uña para que queden bien definidas. No se recomienda que se corten puesto que las cutículas son una defensa natural que evitan posibles infecciones. Una vez concluido se retira el exceso de crema con un pañuelo y ya están listas para ser esmaltadas.

Realización de la manicura francesa

Se necesita un esmalte blanco mate y otro rosa transparente para llevarlo a cabo. Lo más complejo de este estilo es realizar bien el borde blanco que rodea el extremo de la uña, aquellas personas que no tienen buen pulso pueden recurrir a unas pegatinas con forma de media luna que se venden para este fin, pero si no es el caso la mejor manera de hacerlo es practicarlo.

 

Se toma el esmalte blanco y suavemente y de un solo trazo se hace la media luna que simula el extremo de la uña. Si están demasiado cortas habrá que simularlas. Lo ideal es hacerlas todas a la vez para que se vayan secando las primeras.

 

Una vez secas se procede a la aplicación del esmalte rosa transparente. El detalle de la manicura francesa es que resalte la media luna blanca dando un aspecto saludable, por ello el esmalte rosa no puede ser muy cubriente. Como opción final se puede aplicar un brillo, pero no es estrictamente necesario.

 

La manicura francesa es la más adecuada para novias por la naturalidad del resultado. Además es la mejor elección cuando la ropa tiene un color inadecuado para llevar en las uñas, entonces recurrir a este estilo es la mejor solución.