Cómo hacer una piscina para bebés: consejos y precauciones

Hacer una piscina para bebés es un proyecto lleno de ilusión y expectativas, pero además requiere de excelente planificación, sentido común y una serie de precauciones.

Definitivamente hacer una piscina para bebés no es una empresa nada sencilla. Requiere de mucho esfuerzo y planificación pero todo ello se ve recompensado con los beneficios que los niños obtienen de ella, tanto para su desarrollo físico, motríz y hasta emocional.

Planificación

  • Para construir una piscina para bebés se debe tener mucho sentido común, considerando diversos factores como el tamaño y la forma de la piscina, así como las condiciones del suelo. Por ejemplo, si se dispone de un terreno pequeño lo mejor es optar por una piscina de forma ovalada para que no ocupe demasiado espacio.
  • En cuanto a las dimensiones, el vaso de la piscina debe tener una profundidad menor de 50 cm. y la pendiente debe tener un cambio de profundidad de entre 6 y 10 por ciento como máximo. Asimismo el volumen del agua del vaso de la piscina debe ser menor que 30 metros cúbicos.
  • El largo y el ancho de la piscina para bebés dependerá principalmente del espacio del que se disponga, pero también se debe considerar el número promedio de niños que la usarán. Para ello se puede emplear la constante niño/m2.

Pasos a seguir

  • Después de la planificación, el siguiente paso para la construcción de una piscina para bebés es cavar un hueco no mayor de lo que se necesita. Es recomendable no remover mucho la tierra de tal modo que quede lo más compacta posible.
  • Luego de la excavación se procede a colocar las tuberías de agua. Se recomienda utilizar tubos PVC de una pulgada y uniones de cromo para el drenaje. Después de ello se levantará un muro de ladrillo con las dimensiones elegidas y se tenderá una malla de varillas soldadas y atadas hasta los bordes de la pared.
  • Posteriormente se procede al primer vaceado de hormigón y se levanta una segunda pared de ladrillo dejando una pequeña cámara entre esta y la primera pared. Después se terrajea y se hace el vaceado final de hormigón.
  • Finalmente, se pinta y se reviste el vaso de la piscina con un producto impermeabilizante y se terminan de conectar las tuberías con la depuradora.

Precauciones

  • Construir una piscina para bebés requiere también de distintas medidas preventivas. Por ejemplo, los huecos del vaso de la piscina deben estar cubiertos o protegidos con rejillas para evitar que los dedos de los pies de los niños queden atrapados.
  • Asimismo, toda piscina para bebés debe tener una verja o barrera de protección con una altura mínima de 1,20 metros. Las barras de la verja deben tener una separación no mayor de once centímetros y la puerta de acceso a la piscina debe tener un seguro o pestillo lejos del alcance de los niños.