Cómo introducirse en el negocio de las franquicias

Para introducirse en el negocio de las franquicias no solo hace falta invertir cierta cantidad de dinero, también hace falta mentalidad empresarial.

La elección de las mejores franquicias debe ser una de las primeras decisiones a la hora de realizar una inversión de esta índole. Estudiar las marcas y sus condiciones es lo primero que debemos hacer, teniendo en cuenta que el sector también es importante; pues podemos ofrecer un servicio o vender un producto. Las nuevas tecnologías están en auge, aunque, para rodar seguros, debemos pensar en una marca asentada en el mercado y con un volumen de ventas importante. También sería interesante observar su expansión en el país al que pertenezca y, en su caso, en el extranjero. La toma de contacto con el franquiciador la podemos hacer a través de páginas de internet especializadas.

Condiciones impuestas por el franquiciador
Normalmente, el negocio de las franquicias es bastante rentable, pero debemos someternos a las condiciones impuestas por el franquiciador. Debemos entender que el franquiciador cede al franquiciado su marca, su imagen, su how know (saber hacer), su cartera de clientes y, por último, su apoyo y asesoramiento, tanto en lo mercantil como en lo financiero. No debemos olvidar que las franquicias son cedidas por un tiempo determinado y que hay que pagar el franquiciador un “canon” que normalmente suele ser trimestral o semestral. La suma de estos dos esfuerzos hace que la marca tenga un gran éxito.

La principal ventaja que tiene esta inversión es que se firma un contrato mercantil entre ambas partes, que prima ante cualquier otra legislación aplicable, siendo por tanto menos rígido que otras alternativas de negocio.

Consejos para convertir nuestro negocio en una franquicia
Para introducirnos en el negocio de las franquicias debemos observar varios aspectos de nuestro negocio y tener una perspectiva global de lo que podría llegar a ser. Para ello tenemos que hacernos una serie de preguntas, como por ejemplo, si nuestro negocio puede ser franquiciable, es decir, si nuestro negocio es único y si puede salir adelante sin nuestra presencia personal. Los honorarios impuestos al franquiciado es otro factor a tener en cuenta, ya que tenemos que dejarle margen para sus beneficios y así motivarle a seguir con nuestra franquicia.

También para ser una de las mejores franquicias debemos disponer de apoyo jurídico para poder dar mejor asesoramiento a nuestro franquiciado y por defecto, a nosotros mismos. Igual de importante es elegir al franquiciado. Si este no nos gusta como empresario, debemos elegir otro con más espíritu emprendedor. Si ellos ganan, nosotros también ganaremos.