Cómo invertir en agricultura: los mejores fondos de inversión

Invertir en agricultura a través un fondo de inversión especializado resulta una decisión práctica y más segura que dedicarse de lleno a esta actividad primaria.

Invertir en agricultura no significa necesariamente adquirir una finca y dedicarse a sembrar o a criar animales. Existen mecanismos que incluso pueden ser más beneficiosos que trabajar en la actividad agraria o ganadera, como son los fondos de inversión agrícola, cada vez más populares por su competitiva tasa de retorno.

Qué son los fondos de inversión
Puede darse el caso que un particular o una empresa desee invertir en agricultura, mediante la adquisición de acciones de compañías de este sector económico, pero no tenga ni el tiempo ni los conocimientos necesarios para estar todo el día negociando con dichos títulos a objeto de maximizar su rentabilidad.

 

En este caso lo mejor que puede hacer es entregar ese dinero a una administradora de fondos de inversión, que los agrupa con los de otros inversores y con ese "paquete" de recursos se dedica a comprar y vender acciones de varias sociedades dedicadas al citado sector económico, utilizando sus conocimientos en la materia y repartiendo el riesgo.

 

Si un fondo tiene un capital de 1.000.000 de euros, por citar un ejemplo, y el inversionista compra una participación por 10.000 euros, significa que adquiere el 1% del mismo y que tendrá derecho a las ganancias (o pérdidas) en esa proporción. Por lo general, dicha participación puede venderse rápida y fácilmente, luego de un periodo inicial de permanencia mínima. A su vez, es importante destacar que la administradora de fondos cobra una comisión por su trabajo, que se descuenta de las ganancias de aquel.

Fondos dedicados a invertir en agricultura
Aunque no son tan comunes como los vinculados a actividades comerciales o industriales (que cuentan además con una mayor tradición bursátil), invertir en agricultura a través de un fondo de inversión está de moda entre los ahorradores sofisticados por su alta rentabilidad.

 

Varias razones apuntan al crecimiento de la actividad de cultivo y de cría de animales para el consumo. Uno de ellos es el incremento sostenido de la población mundial (60 millones cada año). Otro es el desarrollo acelerado de economías emergentes como China e India, que demandarán mayores cantidades de alimentos. Por último, también destaca la producción ascendente de biodiesel, el combustible hecho a base de maíz, caña de azúcar y otros cultivos similares.

 

Uno de los fondos para invertir en agricultura es el Baring Global Agriculture Fund, administrado por la gestora Baring, que tuvo una rentabilidad en 2010 del 17.9%, o el World Agriculture Fund, administrado por la empresa británica BlackRock, con una rentabilidad anualizada del 16,4% en 2010, entre otros.