Cómo lidiar con un compañero que lo hace todo a última hora

Trabajar codo con codo con un compañero que posee el mal hábito de dejar todo para el final puede llegar a ser desesperante, hay que tratar de solventarlo con comunicación y paciencia.

Existen personas que tienen la costumbre de postergar todas sus ocupaciones, tal como estudiar, poner en orden la casa y hasta sus actividades laborales. El problema comienza cuando por alguna razón debemos hacer equipos y nos toca lidiar con un compañero que posee este hábito, produciéndonos ratos desagradables.

Riesgos y recomendaciones básicas
Lidiar con un compañero que deja todo al último, puede contraer algunos riesgos que nos afectarán indirectamente, principalmente porque la mayoría de las veces terminaremos el trabajo solos. Por otro lado, estas personas piensan en que trabajarán mejor bajo presión y si nosotros confiamos en ellos, conseguiremos pésimos resultados para el equipo.

Probablemente al enterarnos de que tenemos que lidiar con un compañero perezoso pensaremos negativamente, pero tenemos que ser optimistas para encontrar rápidamente sus talentos y repartir mejor las actividades. Se debe mencionar nuestra total disposición para resolver cualquier duda, pero siempre poniendo límites.

También, es muy importante no perder la calma en estas situaciones y para lidiar con un compañero de la manera adecuada se recomienda platicar los inconvenientes que su mal hábito puede generar. Las personas tienden a poner más atención y comprometerse si les hablamos de una forma tranquila, dando paso a lograr los objetivos.

 

Organización ante todo
Ponerse de acuerdo, repartir el trabajo y fijar plazos para entregar la actividad correspondiente, evitará en gran medida la desidia de nuestro camarada. Se aconseja que para lidiar con un compañero de este tipo, se establezcan sanciones por incumplimiento, siendo el máximo castigo la expulsión del equipo.

 

En diferentes ocasiones la tarea asignada no resultará nada atractiva y se necesitará investigar un poco para averiguar puntos clave que permitan originar interés en el tema. Al lidiar con un compañero siempre se deben buscar momentos adecuados para conversar y al encontrar uno se debe aprovechar para exponer lo asimilado de una forma llamativa que atraiga su atención.

 

Consideraciones finales
Ser hostigoso es una técnica que posiblemente resulte molesta hasta para nosotros mismos, pero meter algo de presión facilitará la tarea de lidiar con un compañero que deja todo al final. Se recomienda recurrir a esto como último recurso y en caso de fallar no se tendrá más remedio que aplicar una sanción definitiva.

 

Es aconsejable también que se dé una última revisión al trabajo para encontrar posibles fallos y si todo salió a la perfección, entonces se habrá aprendido a lidiar correctamente con este tipo de personas.