Cómo llevar a cabo un buen seguimiento del embarazo

Cada mujer es distinta y aunque las molestias y enfermedades derivadas de la gestación son similares en todos los casos, es necesario un seguimiento del embarazo.

Aunque existen riesgos para madre e hijo durante todo el tiempo que dura la gestación, durante el primer trimestre el seguimiento del embarazo será el momento más delicado. Para prevenir complicaciones en el desarrollo del feto, en la salud de la madre o en el parto, es aconsejable acudir al ginecólogo o a la comadrona una vez al mes.

El especialista

Se debe acudir a la consulta de un especialista antes de la octava semana de gestación, donde se iniciará el seguimiento del embarazo realizando la primera ecografía para determinar el número de embriones, latido y prevención de posibles malformaciones.

 

Se realizará una observación del útero de la madre así como una analítica para conocer el estado del sistema inmunológico de la mujer; la futura madre responderá a una serie de preguntas sobre su vida emocional, laboral y antecedentes de enfermedades que puedan afectar la salud de ambos.

 

Es importante la sinceridad por parte de ella al responder, ya que está protegiendo a su hijo al hacerlo. La finalidad del cuestionario es prevenir complicaciones tanto físicas como psíquicas ante enfermedades de transmisión o genéticas, así como determinar si existe algún tipo de maltrato en el entorno de la mujer embarazada.

La madre

Aunque durante el tiempo que dure la gestación se harán otras ecografías y analíticas regularmente para un adecuado seguimiento del embarazo, la mujer, que es quien mejor se conoce a ella misma y ya ha aprendido a conocer al bebé a solas, realizará el seguimiento del embarazo observando las reacciones de su cuerpo.

 

Debe prestar atención a anomalías como hemorragias similares a la menstruación, dolores abdominales agudos, contracciones, molestias en la vagina, diarrea, fatiga de la que no se puede reponer, migraña y cualquier otra alteración que persista. A partir del quinto mes los movimientos del feto ya son perceptibles, por lo que si dejan de sentirse más de veinticuatro horas o todavía no se han notado, se deberá informar al ginecólogo.