Cómo luchar contra las chinches domésticas

Hay varias maneras de combatir a las chinches domésticas que, por lo general, se ocultan en los dormitorios o la sala para alimentarse de sangre humana

Las chinches domésticas son la mejor prueba de que no hay enemigo pequeño. Tal como hacen otras especies nocivas y parasitarias, estos pequeños insectos color café y de forma plana se ocultan bajo los muebles del dormitorio y salen casi siempre por la noche a beber sangre humana (o de las mascotas) para subsistir. Cuando la familia no practica las medidas higiénicas necesarias para eliminar de raíz este problema, al poco tiempo aparecerá una plaga que haga imposible conciliar el sueño.

Acciones para prevenir y erradicar
Cuando las chinches ya han invadido la casa, una buena opción es poner toda la ropa de cama, incluidos muñecos y almohadas, así como cualquier otro objeto que pudo estar en contacto con el parásito en una bolsa de plástico. Utiliza la secadora de cabello en su más alta temperatura para rociar aire caliente a las chinches domésticas. Los insectos tienen poca tolerancia al calor.

Hecho lo anterior, puedes rociar con insecticida suelos, paredes y techos. Las alfombras y los cajones donde se almacenan sábanas o prendas de vestir son vulnerables ante una infestación de chinches domésticas, es mejor vaciarlos, secar las telas con aire caliente y rociar el área antes de volver a usar. Las chinches domésticas son resistentes a diversas sustancias por lo que de ser muy grave el problema es conveniente llamar a un exterminador.

Un remedio casero es poner vaselina en las paredes que circundan la cama, así como en la base de puertas y ventanas para evitar el paso de las chinches. El aceite de nim en algunas presentaciones funciona como repelente y se puede poner en el colchón.

Para evitar una plaga lo más efectivo es la higiene. Cada vez que se haga la rutina de limpieza en el hogar hay que mover mesas, sillas, colchones, bases de cama, sofás, cortinas y alfombras para retirar polvo y fauna nociva. La aspiradora es un buen instrumento para alcanzar lugares difíciles. El lavado continuo de ropa, sábanas y accesorios con agua caliente ayuda a eliminar chinches domésticas o larvas ocultas.

Durante los viajes es preciso evitar que la maleta y los objetos personales estén en el suelo. Antes de dormir, una revisión a las costuras del colchón y una breve sacudida a la ropa de cama indicarán si hay presencia del parásito.

Antiguo enemigo del hombre
En países desarrollados las chinches domésticas eran un problema añejo, pero como una consecuencia más del calentamiento global, los insectos han podido adaptarse y proliferar. El intercambio comercial, los viajes y la inmigración son otros factores causantes de plaga, así que nadie está a salvo de una picadura. Es mejor prevenir que lamentar.