Cómo mejorar la resistencia muscular sin ir al gimnasio

Muchas personas quieren saber cómo mejorar la resistencia muscular, pero no todos saben que para conseguirlo es necesario cumplir una serie de normas.

De todos es sabido que uno de los requisitos para llevar una vida sana y mantenerse en forma es practicar deporte de forma regular. En muchos casos, esto puede convertirse en una tarea difícil, no solo por la falta de tiempo motivada por el trabajo, sino por el poco hábito que existe en la mayoría de la población.

Empezar con ejercicios de baja intensidad 
No cabe duda de que todos queremos tener un cuerpo con el que sentirnos bien, y son muchas las personas que se preguntan cómo mejorar la resistencia muscular o aumentar la fuerza sin tener que recurrir a un gimnasio, método que no se encuentra al alcance de todos los bolsillos.

Para empezar a aumentar nuestra resistencia muscular, debemos iniciarnos con ejercicios de pequeña intensidad. No es recomendable que empecemos realizando actividades deportivas de gran intensidad si no estamos habituados a ello.

Una de las maneras de empezar a trabajar la resistencia consistiría en realizar pequeñas salidas diarias para practicar "footing" de manera habitual, pero eso sí, la velocidad será la que nuestro cuerpo aguante. No por correr más, estaremos obteniendo una mayor mejoría.

Otra de las actividades que podemos compaginar con este ejercicio es la práctica de deportes con amigos, como son el fútbol, el baloncesto o el tenis. Si quedamos con amigos todas las semanas, tendremos un aliciente más para practicar deporte, por lo que nos costará menos el motivarnos para hacerlo, y además acostumbraremos a nuestro cuerpo a distintos ritmos de carrera.

 

Un paso más: el Fartlek
Cuando llevemos un tiempo practicando estas opciones, podremos pasar al Fartlek, una modalidad de carrera basada en los cambios bruscos de ritmo. En esta modalidad, estaremos corriendo despacio durante un minuto, para empezar a correr en sprint durante el minuto siguiente.

En definitiva, estos son solo unos pasos básicos para todos aquellos que quieran saber cómo mejorar la resistencia sin apuntarse a un gimnasio.