Cómo montar una tienda de ropa de segunda mano

Una tienda de ropa de segunda mano es una buena alternativa para emprender un nuevo proyecto de autoempleo e independencia económica.

Las tiendas de ropa de segunda mano siempre han estado de moda. Con el auge de la moda vintage y los efectos de la crisis en los bolsillos de los particulares, cada vez más personas venden y compran a través de tiendas especializadas en artículos de segunda mano. Montar una tienda de segunda mano es una alternativa bastante económica y plausible para emprender un negocio propio.

Cómo funciona una tienda de segunda mano

Una tienda de ropa de segunda mano destaca sobre las demás sobre todo por sus precios, mucho más baratos que las tiendas normales. Además son un aliciente para muchos compradores que buscan ropa de modas pasadas o de otras épocas. Normalmente estas tiendas suelen estar situadas en los centros de las ciudades, en la parte vieja y cerca de mercadillos tradicionales de compra venta de objetos.

 

La tienda de ropa debe ser un lugar de compra y de venta, es decir que la tienda se provea de ropa a través de la que venden otros particulares, negociando directamente con ellos los precios. La tienda debe tratar de ofrecer una amplia gama de estilos y tallas, por lo que se debe anunciar en todo tipo de lugares con el fin de abarcar más público y por lo tanto más variedad.

Tienda de ropa de segunda mano online

Internet ofrece la posibilidad de llegar a miles de usuarios que buscan a diario vender o comprar ropa de segunda mano. Crear una tienda online es relativamente barato y sencillo. Es un complemento que normalmente es muy rentable para una tienda de ropa de segunda mano. Por un lado ofrece la posibilidad de comprar productos a distancia que de otro modo no se venderían, y por otro lado se da a conocer el catálogo y la propia tienda, con la posibilidad de fidelizar clientes con una imagen de tienda atractiva.

 

Para que una tienda de ropa de segunda mano online funcione se deben organizar los productos de manera sencilla. Cada producto debe llevar un código de referencia, una fotografía donde se aprecie bien la ropa y una descripción con la talla, el color, el modelo y el estado de la ropa. Estas páginas permiten el pago en línea con tarjeta de crédito, el pago contra reembolso y el cobro por transferencia bancaria.