Cómo motivar al público en una exposición oral

Motivar al público es uno de los principales objetivos de un ponente, para ello, cambiar la tonalidad de la voz, desplazarse y emplear herramientas de captación de atención son indispensables.

Las exposiciones orales además de realizarse delante de un público numeroso, suelen ser de una considerable extensión de tiempo, por lo que, captar la atención y motivar al público es uno de los principales objetivos del ponente para lograr que que los oyentes se queden con el mensaje que queremos hacer llegar. La clave está en preparar una exposición amena y atractiva, que involucre a los presentes de principio a fin.

Evitar las distracciones del público

  • Para conseguir una exposición atractiva, informativa y además motivar al público, no deberá constar de párrafos muy largos y de un tamaño de letra muy pequeño. Esto evita que el público siga la explicación y lea la información que contiene. Además se deberá tener en cuenta el uso de imágenes que acompañen el tema expuesto y facilite que el público siga la charla.
  • La exposición constará además de título en cada una de las diapositivas con el fin de situar al público dentro de la explicación del ponente y le permita seguir siempre la información de la exposición en caso de que se incorpore más tarde o bien, haya tenido que salir de la sala cuando aún continuaba la charla.
  • Otro de los detalles a tener en cuenta, es el de emplear vídeos relacionados con el tema a exponer. Es conveniente escoger un vídeo de corta duración y que pueda ser de interés al tipo de público que va a escuchar la charla. La información visual es más atractiva que la informacion escrita, por lo que intercalarla resulta atractivo para el público. 

¿De pie o sentado?

  • Además de presentar una exposición que resuma los contenidos de la charla, se debe tener en cuenta la propia postura del ponente. Así pues, si se está sentado, deberá levantarse o bien, permanecer de pie y haciendo hincapié en algún punto, se logra motivar al público. 
  • Otra modo de motivar al público es cambiar las entonaciones con las que dirigirse a él. Una charla con el mismo tono de voz no motiva al público, de forma que se pierde la atención. Por lo tanto, cambiar de tonalidad de la voz al tiempo que se cambia de postura ayuda a que el interés de los oyentes permanezca.
  • Además se pueden plantear preguntas abiertas tanto al principio como al final de la charla o bien, preguntas de opinión en las que el público participe de forma activa, por lo que los oyentes reciben información que también les es de utilidad.