Cómo motivarse para estudiar en exámenes

La dificultad ante un examen puede ser uno mismo. Por ello, aprender uno mismo cómo motivarse para estudiar en exámenes, puede facilitar el camino mucho más de lo que se cree.

Motivarse para estudiar tiene una premisa que no debe olvidarse: el principal beneficiario es uno mismo, ya que los exámenes son el principal elemento para probar ante los profesores y ante el propio estudiante que los conocimientos aprendidos están bien asimilados. Establecer metas a corto y largo plazo ayudan a no perder el ánimo cuando el estudiante se enfrenta a periodos de gran estrés o presión externa.

 

Establecerse metas a largo plazo

  • A través de ellas se pretende obtener un fundamento profundo del por qué se desarrolla una determinada actividad, en este caso, el estudio para un examen. Como primera medida para motivarse para estudiar en exámenes ha de establecerse un objetivo claro a alcanzar en un horizonte lejano, siendo siempre conscientes de que con cada pequeño paso dado, se acerca uno a su meta establecida –y es uno menos para alcanzar el sueño. 

Cada pequeño logro cuenta

  • Además del deber de estudiar, siempre surgen otras actividad que parecen ser tan indispensables como las tareas a desarrollar dentro de la vida académica. Probablemente en una primera impresión encontremos muchas actividades que preferiríamos desarrollar antes que estudiar para un examen, pero, si reflexionamos por un momento , nos daremos cuenta de la importancia que tienen estas periódicas evaluaciones dentro de nuestro plan de vida, no sólo a nivel profesional sino personal. En gran medida estas actividades distractivas suelen ser postergables, característica que no es inherente a un examen. Un gran aliciente para motivarse para estudiar es pensar que cuanto antes lo hagamos, antes nos desocuparemos y podremos dedicarnos a otras tareas más placenteras.

No sólo por interés personal

  • El sacrificio que implica estudiar para desempeñar en un futuro alguna profesión o simplemente cuando se estudia para ampliar conocimientos o especializarse en un área, no es sólo un sacrificio individual, sino que involucra a un número importante de personas que toman parte en ello de forma indirecta. Existe pues, un compromiso familiar, no solo por el sacrificio económico que conlleva la educación de un hijo sino por el deseo de enorgullecer a nuestros seres queridos. 
  • Este sentido de la participación en equipo, puede extenderse a la organización del tiempo de estudio en sí. Tener un grupo de compañeros de clase con los que preparar un examen –siempre y cuando se eliga bien con quién se estudia—lejos de ser una distracción, puede ser un buen sistema para seguir un método de estudio conjunto, resolver posibles dudas e intercambiar conocimientos de cara a un examen.