Cómo nadar de nuevo tras haber sufrido un accidente acuatico

Prepararte mentalmente es lo único que necesitas para saber cómo nadar después de una mala experiencia

Resulta complejo poder reponerse de un accidente en el agua, esto es porque la experiencia psicológica involucra emociones relacionadas especialmente con el riesgo a perder la vida. Comúnmente esto ocurre en situaciones cuando no tenemos toda la experiencia y pericia para sobrellevar una eventualidad en el agua, precisamente esta es la clave para descubrir cómo nadar de nuevo.

Concienciarse de la situación
Tomar en cuenta que lo que sucedió no es lo que habitualmente sucede en estos casos, es lo más adecuado para saber cómo nadar de nuevo. Si dicha actividad la has llevado a cabo en otras ocasiones, recurre a recordarlo poniendo especial atención o énfasis en lo mucho que lo disfrutaste anteriormente.

Toma en cuenta que las circunstancias que provocaron la mala experiencia no tienen nada que ver con la actividad en sí y reconoce que nadar de nuevo será algo que disfrutarás otra vez, solo tienes que prepararte para ello.

Tomar la decisión
Una vez consciente de lo que pasó y por qué pasó; es que tienes la capacidad para saber cómo nadar de nuevo, y el tomar decisiones se convierte en el paso obligado para ello.

Es importante que darse cuenta de que solo depende de uno mismo dar el paso. Hay que estar seguro de que se quiere nadar de nuevo, para ello pregúntate ¿quiero en realidad hacerlo?, si tu respuesta es sí, entonces pon esta frase en tu mente y dí: yo decido volver a nadar. 

Hacer un buen plan
Una vez que ya decidiste hacerlo, no uses el termino intentar; porque no vas a intentarlo, vas a hacerlo. Intentar es una expresión de duda, y nadar es una actividad que está basada en principios de seguridad, no de duda.

Hacer un plan para "cómo nadar de nuevo" es cosa sencilla tras haber tomado la decisión. Simplemente haz detenidamente un recorrido imaginario de lo que harás y como lo disfrutarás y fíjalo en tu mente paso a paso.

Es recomendable en este caso, no acudir al lugar sucedió la mala experiencia; al menos, hasta haber adquirido la seguridad necesaria. Tampoco conviene tardar demasiado, porque será más complicado. Una vez que llegados a este punto, es que ya sabes cómo nadar de nuevo y solo falta echarse al agua.