Cómo organizar una fiesta de Halloween

La fiesta de Halloween, o noche de brujas, es una celebración típica americana cada vez más instaurada en la cultura europea, llena de disfraces y calabazas.

A pesar de que la noche de Halloween fue una celebración muy importante y seria hace siglos, como un culto a los muertos, actualmente es un carnaval en pleno otoño, en el que tanto niños como mayores salen a las calles disfrazados para divertirse en un ambiente envuelto por una mezcla de humor y misterio.

Invitación y decoración

No hay fiesta sin invitados y la manera de convocarlos para esta ocasión tiene que ser original y, si es posible, por carta, dejando Internet o el móvil para otra invitación. Esta carta de invitación tiene que ser apropiada para la ocasión, con forma de ataúd, o de calabaza, o con una imagen de los anfitriones disfrazados terroríficamente. Hay que dejar volar la imaginación.

 

No olvidar solicitar a los invitados que vengan disfrazados a la fiesta, ya que serán parte de la decoración, la cual tendrá luz eléctrica muy tenue, velas repartidas por todas las estancias, colocadas de forma segura, a ser posible dentro de calabazas típicas de Halloween y sonidos de fondo de tormentas, risas macabras, ruidos de puertas, etc.

La fiesta

La fiesta transcurrirá de primeras horas de la tarde hasta la madrugada, y el punto cumbre será la medianoche, hora en la que se hará alguna actividad importante. En el transcurso de la tarde se ofrecerán bebidas presentándolas como pócimas de brujas, cada una con su nombre y su sabor.

 

La cena de Halloween estará compuesta también de platos con nombres como "dedos mutilados", que serán salchichas con salsa de tomate simulando sangre, o "lengua de vampiro", con una loncha de jamón de pavo fingiendo ser la lengua, unos tomates como si fueran los labios, huevo duro para los dientes, o también bocadillos con pan en forma de ataúd.

 

Visionar una película de terror en compañía de los amigos también puede ser una actividad dentro de la fiesta de Halloween, para ambientar aún más la celebración y que todos los invitados se vayan metiendo en su papel hasta llegar el momento en el que cada uno pueda contar su historia de terror a los demás en el ambiente más oscuro de la noche.