Cómo organizar una merienda de cumpleaños

Organizar una merienda original de cumpleaños puede resultar una experiencia inolvidable desde el momento de su preparación prestando siempre atención a detalles importantes.

A la hora de organizar una merienda, los puntos más importantes a tener en cuenta serán el número de invitados, la comida y la bebida, la decoración del lugar y la música. Con un poco de buen gusto e imaginación se puede preparar un evento lleno de colores, diversión, calidez y pancitas llenas para mantener a los corazones contentos.

El lugar y la decoración

En primer lugar, habrá que decidir cuál será el ambiente apto donde los niños podrán jugar y comer. Es conveniente retirar aquellos objetos peligrosos y frágiles para evitar posibles accidentes. El decorado puede estar compuesto por globos, guirnaldas, detalles de papel y brillantes. Para ello, pedir a los mismos chicos que elijan los elementos decorativos y ayuden a colocarlos será beneficioso para comenzar a entusiasmarlos.

 

Existen muchas tiendas de bazar económicas donde se puede conseguir el cotillón y todos los elementos de vajilla para organizar una merienda tales como vasos, platos y cubiertos de plástico y evitar tener que lavarlos posteriormente. La idea es poder organizar una merienda práctica y que no implique mayores gastos.

Comida saludable y música alegre

En referencia a la comida, se pueden servir platos fríos, de formas y colores llamativos. Preparar sandwiches con moldes de animales pueden resultar muy atractivos para los pequeños. Otra opción es armar sandwiches con ventanas con formas de corazones, mariposas, estrellas, etc., utilizando el molde únicamente para la rebanada superior. Rellenarlos preferentemente con atún, pollo, tomate, queso, huevo para que resulten más saludables.

 

La fruta no puede faltar dentro del menú y se puede incorporar en brochetas, batidos o zumos para que aporten vitaminas y resulte una merienda más nutritiva. La gelatina en distintos sabores y servida individualmente en potecitos será otra buena alternativa. A los niños les encanta el helado: servirlo decorado con pedacitos de chocolate, caramelo, confites o frutos secos es una buena opción que deleitará sus paladares.

 

La música tendrá que ser divertida; se puede optar por utilizar discos infantiles con temas didácticos o de juegos para estimular la participación en actividades de baile y movimiento corporal. El sonido deberá ser moderado para poder conversar y evitar a la vez el ruido alto y el griterío de los niños. Organizar una merienda nutritiva, llena de colores y buena música, es la propuesta para sorprender a todos los invitados y que nadie se olvide de ella.