Cómo planificar un viaje en coche por Australia

Australia es un país con una orografía única que puede ser atravesado en un viaje en coche inolvidable con un guía que vaya enseñando los parajes más increíbles.

La experiencia de realizar un viaje en coche es una de las más enriquecedoras que existen ya que, al contrario que ocurre en otros medios más rápidos como el avión, se puede ir observando todo lo que pasa ante nuestros ojos con la ventaja añadida de que se tiene más libertad de improvisación pudiendo realizar paradas espontáneas para ver parajes que no aparecen en los mapas.

El medio de transporte

Al tratarse de las antípodas y a no ser que se vaya a ir en un crucero hasta Australia, solo queda la posibilidad de alquilar un coche en alguna de las grandes ciudades del país. En Internet se pueden encontrar páginas especializadas en este tipo de trámites como "Rentalcargroup" o "Europcar", aunque si se tiene la posibilidad de hacerlo a través de algún amigo será más fácil que no haya malentendidos.

 

Para un viaje en coche inolvidable el segundo paso es organizar todo lo que se tiene que llevar al mismo. Debido al medio que es, se ha de limitar lo máximo posible el equipaje y enseres innecesarios. No se debe olvidar llevar una garrafa de agua y bebidas energéticas, así como algún número de emergencia por si acaso hay algún problema en carretera. Del mismo se deberá tener en cuenta llevar dinero en metálico.

Puntos clave y la opción de contratar un guía

Al contrario de lo que se piensa, Australia es un terreno en su mayoría despoblado, por lo que resultaría muy útil en el caso de poder permitírselo la contratación de un guía para el viaje en coche en el interior de Australia, ya que en la costa este no hay ningún problema pudiendo ir primero por la región de Queensland con paradas obligadas en Cairns y Brisbane y luego en New South Waves con las ciudades de Sidney y Melbourne.

 

Un buen viaje requerirá de un alojamiento que permita libertad de movimiento. Un ejemplo sería quedarse en Sidney unos días y visitar Melbourne, Victoria y las Islas Tasmania mediante un ferry. Después se pasarían otros días en Cains y se iría a la zona norte tras lo cual se contrataría un guía para visitar el Uluru, así como el interior de Australia. Una idea única e inolvidable será acampar en diferentes poblaciones.