Cómo plantar semillas en primavera

Antes de plantar semillas en primavera hay que diferenciar los tipos de planta que se obtendrán y así decidir el riego y el abono más apropiados para conseguir que florezcan fuertes y sobrevivan a posibles inclemencia del tiempo.

Cuando se quiere plantar semillas en primavera ya sea para mejorar el aspecto de nuestro jardín, o crear uno nuevo, es importante tener en cuenta el tipo de semillas que se deben usar, así como los cuidados que requieren. El momento de la siembra, el tipo de riego y el abono, serán decisivos para obtener los mejores resultados.

Diferentes semillas

Los dos grandes grupos que se diferencian en las semillas son las "anuales" o "las bianuales". Las semillas anuales son más delicadas y requieren ser sembradas al comienzo de la primavera para que las heladas del invierno e incluso el estío no las sorprenda cuando aún son demasiado jóvenes, pues no lo resistirán. Las "bianuales", son más resistentes, por lo que se pueden plantar ya entrado el verano e incluso a principios del otoño. Antes de plantar semillas en primavera conviene saber en qué momento florecerán, para prevenir posibles problemas climatológicos.

Cómo seleccionar las semillas

Lo mejor para plantar semillas en primavera es escoger aquellas plantas que aguanten bien el calor. Ya que empezarán a brotar o florecer cuando llegue el verano, no es aconsejable elegir plantas que necesiten mucha agua o climas húmedos para florecer en plenitud. Plantas menos resistentes como la caléndula o la salvia deberán plantarse en primavera. Pero otras más resistentes como los geranios, podrán plantarse ya entrado el verano.

Los primeros cuidados

Antes de plantar semillas en primavera es importante elegir un abono adecuado, ya que constituye el alimento de la planta en crecimiento. Este debe contener minerales como hierro, manganeso, magnesio, boro y zinc, para formar una dieta completa para la planta.

 

En cuanto al riego, este varía según la planta. Por lo que se recomienda estudiar cada planta por separado ya que cada una tiene unas necesidades diferentes. Hay que tener en cuenta tanto la cantidad de agua, como la frecuencia de riego que se requiere.

Cuidar las plantas durante las vacaciones

Es muy común plantar semillas en primavera y olvidar que las vacaciones de verano están cerca. Si no se puede contar con alguien que vaya a encargarse de las plantas cuando estamos fuera de casa, también podemos dejar preparadas las condiciones de supervivencia precisas. Lo primero es limpiar la tierra de la plantas, removerlas o reemplazarla si es necesario, así como añadir el abono preciso para que tengan suficiente sustento.

 

En cuanto al riego, es preciso no cometer el error de dejarlas en la bañera con agua ya que la tierra se puede escarchas y las raíces se pueden pudrir. Por lo que la mejor opción antes de ir de vacaciones es colocarlas alrededor de un cubo con agua del cual se desprenderán tubos o cordones de riego con pequeños agujeros para que fluya el agua. Estos distribuirán el agua progresiva y lentamente a cada planta.