Cómo plantar una palmera en el jardín

Para plantar una palmera en nuestro jardín, debemos analizar una serie de criterios, siendo el clima el más importante, ya que la selección de la palmera debe hacerse en función de la región climática donde vivamos.

A la hora de plantar una palmera debemos tener en cuenta una serie de factores como son el espacio, ya que si la copa de la palmera es grande necesitará más espacio para desarrollarse bien; y la tipología del suelo, que podremos mejorar añadiendo arena, nivelándolo o metiendo tubos de drenaje para evitar el encharcamiento. Por otro lado, el agua de riego es igualmente importante, ya que la salinidad del mismo puede ser beneficioso o perjudicial.

Condición imprescindible para plantar una palmera

  • El criterio mas importante para plantar una palmera es el clima, fundamental para que la palmera se desarrolle sin problemas. Por lo tanto, debemos elegir el tipo de palmera en función de la zona donde vivamos.

 

  • Las palmeras más conocidas en jardinería se pueden agrupar según su resistencia a las heladas. Así, la Trachycarpus fortunei es la palmera mas resistente al frío, seguida de Archontophoenix alexandrae, Howea forstaiana, Sabol palmetto, Washingstonia robusta. Se tratan todas ellas de palmeras resistentes a las heladas déviles.

 

  • Por otro lado, tanto la Chamaedorea elegans, Phoenix Canariensis y Roystinea Regia son palmeras características de regiones templadas. Tipos de palmeras como Cocos nucifera (cocotero) y Washingtonia roebolinii (palmera enana) son conocidas como palmeras de interior, pero en climas tropicales resisten perfectamente a la intemperie.

 

Cuatro pasos básicos para plantar una palmera

  • Una vez elegida la palmera y tras haber analizado todos los factores para solo falta el trabajo físico.

 

  • Para plantar una palmera, en primer lugar hay que cavar un hoyo amplio y mezclar la tierra extraída con un abono orgánico para enriquecerla. Una vez preparado esto, hay que introducir el ejemplar seleccionado y tapar el hoyo con la tierra. Si el ejemplar es grande, entutorarlo puede evitar que crezca tumbado.