Cómo practicar yoga en la oficina

A veces, el ritmo frenético de la vida cotidiana nos impide llevar a cabo prácticas que fomenten nuestra relajación y calmen el estrés. Ante esto, una solución ideal que combina ejercicio y relajación en pocos minutos es practicar yoga en la oficina.

Practicar yoga en la oficina comienza por obtener un estado mental tranquilo y equilibrado. Es en esto en lo que se debe hacer mayor hincapié, pues constituye la base de una práctica deportiva óptima que servirá para relajar el cuerpo y liberar las tensiones acumuladas tras un duro día de trabajo.

 

Cómo comenzar a practicar yoga en la oficina

 

En primer lugar, para practicar yoga en la oficina es muy aconsejable quitarse los zapatos y posarlos sobre una superficie agradable, como una alfombra o una toalla. Nuestros pies nos conectan con la calidez de la tierra, nos devuelven a la naturaleza y nos transmiten sensaciones de equilibrio y bienestar. Por ello, esta primera forma de tomar contacto con el mundo nos hará frenar la mente y concentrarnos en obtener unas buenas sensaciones durante el instante presente que estamos viviendo.

 

Una vez introducidos en este primer estado de calma, para practicar yoga en la oficina es muy aconsejable sentarse de una forma diferente a la habitual, rompiendo así con la rutina que tensa nuestro cuerpo cada mañana. Si se dispone de una silla ancha es posible adoptar la postura de la flor de loto, aunque también es válida cualquier otra forma de sentarse que mantenga la espalda recta y el cuerpo relajado.

 

Por último, una vez descalzados y acomodados sólo queda dejarse llevar, no hacer nada. Vaciar la mente, centrarse en una imagen relajante que nos transmita serenidad y concentrarse en la propia respiración hasta hacerla más calmada. Con sólo cinco minutos al día de esta práctica conseguiremos hacer una pausa en la inercia del día, analizar qué cosas no están funcionando bien y encarar los próximos retos con una actitud mucho más receptiva y positiva.

 

Objetos y posturas que pueden ayudar a practicar yoga en la oficina

 

En caso de disponer de una oficina propia y un poco de intimidad, es posible practicar estiramientos y posturas sencillas utilizando como apoyo la silla y la mesa. Si la intimidad es limitada, hay momentos como la hora de ir al baño, el almuerzo o simplemente mientras esperamos para recoger las fotocopias, en los que es posible desconectar la mente unos segundos, dejar de pensar y salir de esa inercia nociva que causa tanto estrés y tensión. A fin de cuenta, practicar yoga en la oficina no es más que alcanzar un estado mental sano y equilibrado.

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