Cómo preparar acelgas gratinadas

Aunque las acelgas siempre se han considerado un alimento insulso, si se cocinan con un poco de imaginación pueden resultar un plato vistoso y nutritivo.

Es preferible consumir acelgas frescas, que sean pequeñas y tiernas y que no presenten manchas en sus hojas. Hay que lavarlas con abundante agua fría, ya que suelen llevar mucha tierra. Hay que controlar el tiempo de coción, ya que si es excesivo pierden todos sus nutrientes.

Ingredientes para cuatro personas

Se necesita un kilo de acelgas frescas, una cebolla, aceite de oliva, sal, 100 gramos de queso rallado y 100 gramos de jamón serrano cortado a tiritas. Para realizar la bechamel se necesitan 100 mililitros de leche templada, dos cucharadas de harina, sal, pimienta y aceite de oliva.

Elaboración

Después de lavar las acelgas con abundante agua fría se escurren bien y se cortan las hojas en láminas. Se colocan en una olla, con un poco de agua y sal y se cuecen durante tres minutos. Se sacan de la cazuela, se escurren bien y se reservan.

 

La cebolla se trocea y se sofríe en aceite de oliva hasta que esté transparente. Seguidamente, se le añade las tiritas de jamón serrano y se rehoga bien. Se incorporan las acelgas bien escurridas y se saltean con el jamón y la cebolla durante dos minutos.

 

Para realizar la bechamel se echa en una sartén el aceite de oliva y se rehoga la harina. Antes de que tome color, se baja el fuego y se va incorporando poco a poco la leche templada removiéndola con una cuchara de madera. Sin dejar de remover hay que dejar cocer durante diez minutos. Precalentar el horno a una temperatura de 200 grados.

 

En una fuente refractaria se extiende la mezcla de las acelgas y el jamón y se cubre por completo con la bechamel. Se espolvorea el queso rallado por encima y se introduce en el horno a una temperatura media para gratinar durante unos 20 minutos. Se sirven calientes y en la misma fuente. Aunque las acelgas se pueden cocinar durante todo el año al venderse también congeladas, su mejor momento para consumirlas frescas es durante el verano y el otoño.