Cómo preparar albóndigas de carne picada y salsa roja

Hoy en día estamos acostumbrados a la cocina rápida, pero las albóndigas de carne picada son un plato perfecto para romper este hábito.

Todos estamos cansados de esas comidas hipercalóricas que nos llenan el organismo de productos que no nos producen ningún beneficio y nos hacen sufrir pesadas digestiones. Por ello, debemos comer de forma equilibrada, sana y natural aunque tengamos que invertir tiempo y esfuerzo en ello --nuestra salud nos lo agradecerá. Las albóndigas de carne picada son un ejemplo de plato saludable que todos podemos preparar.

Pasos para su elaboración

  1. La calidad de las albóndigas está en la materia prima utilizada, es decir, la calidad de la carne picada debe ser de primera. Para la elaboración de las albóndigas de carne picada y salsa roja podemos usar carne de ternera o cerdo, o ambas a la vez. 
  2. Primero, debemos batir unos huevos y amasarlos con la carne. También añadiremos ajo picado, sal y perejil. Una pizca de pimienta negra aportará un toque especial a nuestro plato. Para que queden más jugosas, podemos añadir unas migas de pan desmenuzadas y un poco de leche. Una vez tengamos amasada la carne picada con los demás ingredientes mencionados, redondeamos las albóndigas del tamaño que deseemos con las palmas de las manos, y las pasamos por harina.
  3. A continuación, las freímos en un poco de aceite. En la misma sartén utilizada para freír nuestras albóndigas de carne picada, pochamos cebolla, ajo, laurel, tomillo y tomate rallado. Añadiremos una pizca de sal y azúcar para quitar acidez a la salsa.
  4. Cuando esté rehogado, añadiremos un vaso de agua (o vino blanco) Dejamos reducir la salsa unos 15 minutos. Si se nos queda muy líquida, podemos añadir un poco de harina para espesarla. Cuando esté lista, la podemos pasar por el pasapurés para que quede más fina. Finalmente, añadimos las albóndigas a la salsa y las calentamos durante 10 minutos.

La guarnición es importante

  • Las albóndigas de carne picada con salsa roja no aceptan cualquier guarnición; debe ser un alimento farináceo, como pastas, arroces o patata. Éstas últimas podemos hacerlas fritas en dados, que se pueden añadir al final de la cocción o aparte. 

Albóndigas aptas para dietas

  • Unas albóndigas de carne picada adaptadas para una dieta serían las de carne picada asadas al horno. Para ello se optará por una carne de ternera blanca, que es más ligera que el cerdo, y se bañarán en salsa de queso desnatado o una salsa de verduras.