Cómo preparar croquetas de queso

Las croquetas de queso son un tentempié de los más sencillos y rápidos de elaborar a la hora de preparar una rica merienda o las entradas de las comidas.

Las croquetas de queso pueden servirse como pasabocas o guarnición en reuniones, cenas y almuerzos, ya que se preparan con cualquier tipo de queso y gustan tanto a los niños como a los adultos. Esta es una receta ideal para aquellas ocasiones en donde se quiere hacer algo rápido y al mismo tiempo delicioso y original. Uno de los secretos esta en freírlas en aceite muy caliente para que se doren rápidamente y queden bien crujientes.

Preparación muy sencilla

Una buena opción para preparar las croquetas de queso es conseguir un queso duro, rallando 300 gramos de este. Aparte, en un sartén se derriten 150 gramos de mantequilla a la cual se le agrega media cebolla picada en pedazos muy pequeños y se comienza a freír hasta que quede completamente dorada. Luego se añaden tres tazas de harina y se revuelve hasta tostar toda la harina sin que se lleguen a formar grumos.

 

En este punto, se agrega un litro de leche, sal, pimienta y nuez moscada a gusto. Cuando la masa sea uniforme y cremosa se pone el queso rallado y el mismo calor lo ira derritiendo, una vez que pase esto se debe apagar el fuego. Cuando dicha preparación se haya enfriado se comienzan a hacer bastones de  cuatro centímetros de largo por dos centímetros de grosor y se cubren con pan rallado.

Consejos finales

A continuación, en una sartén se vierte abundante aceite de oliva el cual se pone a calentar a fuego máximo para freír las croquetas de queso a una temperatura alta. Para terminar, se sacan del aceite cuando estén bien doradas. Luego, se colocan sobre un papel absorbente para que no queden muy grasosas.

 

Las croquetas de queso pueden ir acompañadas por cualquier clase de bebida dependiendo de la ocasión. Por ejemplo, en los eventos más formales un vino blanco es ideal y para reuniones familiares los licuados y jugos naturales son la mejor alternativa.